Leonel El festival de la escuela de Alex transcurrió muy ameno, a pesar de los constantes rechazos de Marissa. Me divertí mucho con mi hijo, cómo nunca antes lo había hecho. En verdad me dolía perderme cosas importantes por el trabajo, pero trataba de compartir el mayor tiempo posible con mi pequeño y mi esposa. Cuando participamos en el concurso, a petición de la maestra de Alex me pareció un momento propicio para estar con Marissa. Aproveché la conmoción de las personas por haber ganado el concurso y moví mi cabeza disimuladamente, haciendo que la pelota cayera al piso y nuestras frentes se acercaran. Nos dimos un beso enfrente de todos, algo que disfruté muchísimo, pues extrañaba los dulces labios de Marissa y su deliciosa lengua que jugueteaba con la mía, ansiosa por sentirla de nuevo

