Leonel
- Marco, ¿Cómo está ella?-
- Te cuento que muy bien. Está muy motivada y su progreso ha sido satisfactorio. Los doctores están muy sorprendidos por sus avances... ¿Cuándo llegas?-
-Estoy esperando a que me salga un permiso especial que solicité hace tiempo para comprar los pasajes y viajar a verla-.
- Muy bien. Por favor, avísame para recogerte en el aeropuerto -
-Muchas gracias Marco. Me tranquiliza saber que está mucho mejor-
Una vez cuelgo la llamada con Marco me apresuro para llegar rápido al trabajo. Hace 11 meses llegué a Canadá, buscando un mejor futuro para Marissa y Alex, mis dos amores. Todo lo que hago aquí lo hago por ellos. Al principio me costó trabajo adaptarme a un nuevo país y su cultura, pero con el pasar del tiempo me he dado cuenta de que fue la mejor decisión que hayamos podido tomar... He ascendido rápidamente en mi trabajo y eso se debe al empeño y al esfuerzo que he demostrado en lo que hago. Mi esposa me dice que soy muy bueno en cualquier cosa que haga y ella me motiva a ser mejor cada día. Hace 6 meses inicié el trámite para que Marissa y Alex viajen y se establezcan aquí conmigo y a pesar de las dudas de Marissa la pude convencer de que era lo mejor para todos. Para ella no es fácil separarse de sus padres. Me he dado cuenta de que son muy unidos y más cuando ella se hizo cargo de sus progenitores, pues su hermana se fue a trabajar al extranjero. Cuando estaba a punto de salir el permiso se presenta la operación de Marissa.
Nuestra relación ha tenido altos y bajos, pero hemos superado los obstáculos más grandes y estoy seguro de que este lo superaremos. Hemos tenido que lidiar con el tema de la distancia en repetidas ocasiones, pues por mi trabajo viajo mucho. En esta oportunidad decidí cambiar mi trabajo y buscar algo mejor, así que hice mi proceso de migración a Canadá y lo logré. Desde un principio mi esposa me apoyó, aunque su dolor más grande era el no tenerme a su lado. Bien dicen que el que ama deja ir, deja volar, y así ella lo hizo. Antes de irme le hice una promesa: que sería la última vez que nos separaríamos y sé que así será. También decidimos que ella no trabajaría, al menos por este año, ya que el año pasado perdimos un bebé y constantemente tenía crisis de ansiedad y depresión. Afortunadamente pudo terminar muy bien con su último trabajo, aunque no valoraron lo que mi esposa hacía en ese lugar y por sus estudiantes, ya que el sistema de nuestro país resulta desgastante para cualquier profesor, cosa que ella detesta.
Siempre nos hemos apoyado en las decisiones que tomamos con respecto a nuestras vidas; tanto ella como yo nos contamos todo lo que nos pasa. Tenemos una excelente comunicación entre nosotros y la gente se sorprende de vernos, ya que dicen que parecemos novios.
La admiro demasiado , pues es una persona independiente y no le gusta someterse a nadie. Su madre se ha encargado de educarla para que ella se valga por sí misma y no tenga que pedir dinero prestado, ni siquiera a mí que soy su esposo. Con mucho esfuerzo y dedicación sacó su estudio adelante y se convirtió en una gran maestra y desde entonces nunca le ha faltado el trabajo. Nos casamos al poco tiempo de haber conseguido su primer empleo, tras seis años de relación. A pesar de que le dije que no era necesario, ella decidió buscar trabajo al poco tiempo de haberme ido. Encontró uno de medio tiempo, ya que también quería compartir más con nuestro hijo. Su hermana también ha estado pendiente de ella y de Alex, a decir verdad, ellas son como uña y mugre, pero se quieren mucho.
El apoyo de mi cuñada en el país ha Sido muy importante para mí... cuando llegué ella me acogió y me acompañó hasta que pude valerme por mí mismo.
-Cuñada-
-Leonel ¿Te has enterado de los últimos acontecimientos?-
-Sí, he hablado con Marco y me ha contado que Marissa se siente mucho mejor. Ha progresado mucho y pronto saldrá de la clínica-.
-No me refiero a eso. Resulta que a Marissa le quedaron secuelas después de su operación. En este momento la están examinando.-
-¿Cómo?¿Qué tipo de secuelas, cuñada?-
-Leonel por favor, debes tomar las cosas con calma. Si te cuento es porque no quiero que te ilusiones mucho. Es verdad que el tumor fue extirpado del todo, pero esta operación es muy riesgosa y tuvo consecuencias. Ella estará bien, solo que...-
-¡Ya basta, Mía! Deja de parlotear y dime qué le sucede a mi esposa.-
-Está bien, pero cálmate, ¿Quieres? Solo que tuvo una pérdida de memoria leve-
-¿Cómo? ¿Qué quieres decir?¿No recuerda lo que le sucedió o algo así?
-No es eso, ella está lúcida en ese sentido... parece que nos recuerda a todos, menos... a ti.- Mi mundo se vino abajo. No lo podía creer... -Cuñado, ¿Aún estás ahí? Contesta, por favor. Puede ser temporal... no nos adelantemos a los hechos, aún falta que el doctor la examine. Mis padres quedaron de comunicarse conmigo apenas supieran los resultados. Por ahora nos resta tener paciencia y esperar- No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento de todo esto. No me lo esperaba. Debe ser una pesadilla, un mal sueño... No puedo creer que mi esposa, mi Marissa no me recuerde. ¿Qué está pasando?¿Por qué suceden estas cosas? Si quiero responder esas preguntas debo apresurar mi viaje de regreso. No estaba dentro de nuestros planes, pero es necesario que viaje. -Cuñado, aún no te he dicho lo peor-
-¿Qué?¿Aún hay más?-
-Sí. Resulta que el tonto de Marco te mencionó y ella reaccionó de una manera muy extraña. Le dió un ataque de ansiedad y tuvieron que aplicarle un calmante para dormirla-
-No puede ser. Esto no puede estar pasando. ¿Quieres decir que si ella escucha mi nombre se va a alterar?-
-En pocas palabras, así es. Así que si quieres viajar lo puedes hacer, pero hay que esperar a ver qué dice el doctor para proceder.-
-Está bien, cuñada. Muchas gracias por la información.-
Al colgar la llamada, mi corazón se estremeció. Hemos superado muchas crisis, pero esta es la mayor de todas ellas. Me pregunto, ¿Qué sucederá con mi esposa?