Marissa Nos sentamos en una de las mesas de la plazoleta de comidas del centro comercial. Mientras caminábamos hacia la plazoleta August no dijo ni una sola palabra, lo que me preocupó porque nunca lo había visto así. Desde hace tres meses que me operó siempre se ha comportado muy amable conmigo, pero desde que le presenté a Emiliano su semblante cambió radicalmente. -August, te sucede algo? pregunto con curiosidad. - ¿Quién es ese tipo?¿Acaso es el que me contaste que te causaba confusión? - Emm... sí... es que he tenido que tratarlo porque nos volvió a contratar a Memo y a mí para un matrimonio y...- -¡Te dije que no quería que lo volvieras a ver!-. De nuevo me alzó la voz y no pude hacer nada al respecto. Entiendo su preocupación pero su actuar me extraña.-Marissa, perdóname. No qu

