Capítulo 1

1376 Words
Capítulo 1 454 TARDE AÑOS MÁS Es la hora ... Hoy es mi primer día en mi nuevo instituto y mi último año en el, ya tenemos una semana desde que nos mudamos ya que mis padres les dieron trabajo en Miami y anteriormente vivimos en España. - ¡¿Ya estás despierta, Shana Aspen?! - Me gritó tras la puerta mi madre. —Sí — Respondí adormilada. Me duché, me vestí con unos pantalones ajustados, una camisa holgada, mis zapatos bajos negros y me dejé mi largo cabello castaño rojizo suelto, me disuse a bajar las escaleras de mi nuevo hogar. —Hola — Saludé a mis padres que estaban muy entretenidos en otras cosas, mamá acomodando todo y papá con su teléfono. —Ya me voy, los veo luego — Besé la mejilla de mamá y le sacudí el pelo a papá, él siguió a mi acción. Agarré una manzana, mis llaves del jeep, la mochila y mi móvil. Me monté en mi auto y conduje hasta mi nuevo instituto. Lo que más espero es no tener problemas con nadie del instituto. Estacioné mi auto. Caminé hasta la entrada y vi los diferentes grupos sociales, unas chicas con ropa que no creo que esté en el código de vestimenta, unos chicos con sus propios jersey de fútbol americano, otros chicos y chicas besándose sin ningún disimulo y luego vi en una de las esquinas más ocultas a cinco chicos y sí que daban miedo, uno de ellos vestía de n***o y fue él que más me llamó la atención. Creo que el chico notó que lo miraba porque no paró de mirarme, retiré mi mirada porque sabía que este chico podría traerme problemas y me dirigía a buscar mi horario. —Hola, vengo a buscar mi horario. Soy nueva — Le dije a la secretaria. - ¿Nombre? —Me preguntó mirando su computador. —Shana Aspen — Dije y ella me sonrió. —Bienvenida, señorita Aspen. Su horario—Dijo extendiéndome unas hojas, yo las tomé y le sonreí. Salí de ahí y miré mi horario, Matemática. ¿Y ahora dónde queda el salón de matemática? Vi a un chico pasar a mi lado. —Oye, tú—Le dije y el chico rubio con una hermosa sonrisa me miró. —Hola—Me saludó. — ¿Me puedes decir dónde queda el salón de matemática? —Pregunté mirando sus hermosos ojos verdes. —Yo voy para allá, te acompaño—Me dijo sonriendo. —Está bien—Respondí y fuimos al salón de clases, no había llegado nadie. Me fui a una de las mesas del fondo al igual que él. Se sentó a mi lado y solo decidí ignorar esa acción. — ¿Y cuántos años tienes? —Dijo rompiendo el silencio. —17—Respondí, él me sonrió... ¿Acaso no se cansa de sonreír? Sonó el timbre y todo el mundo empezó a entrar, el profesor entró y empezó a dar su muy aburrida y nada interesante clase.   Sonó el timbre para comer y... Dios, nunca me sentí más feliz. — ¿Quieres comer conmigo? —Preguntó el chico que ahora tiene nombre. Se llama Chad. —Claro—Le sonreí un poco y salimos del aula hacia la cafetería. Llegamos a la cafetería que a decir verdad estaba bastante lejos del aula de matemática. Nos sentamos en una mesa donde estaba una chica castaña de ojos marrones, delgada y muy linda. —Ella es Shana, Shana, ella es Kelsey—Nos presentó Chad. —Mucho gusto, Shana ¿Eres nueva? —Me preguntó. —Así es—Respondí. Luego de hablar un poco más con Kelsey y Chad, sonó el timbre. Miré mi horario, me toca castellano y no estoy en esa clase con ninguno de los dos. Maldición. Chad me dijo donde quedaba el salón y logré llegar, me senté en los últimos puestos y el profesor comenzó la clase, luego veo como la puerta se abre dejando ver a un chico bastante atractivo, tiene cabello n***o al igual que sus ojos, pero siendo sincera, no me dio un buen presentimiento. —Joven Collins, llega tarde. —Disculpe, profesor. No volverá a pasar—Susurró el chico. —Tome asiento—Le dijo el profesor. Miré el aula y el único puesto disponible es el que está a mi lado...Es que solo estas cosas me pasan a mí. Se sentó a mi lado y el profesor siguió explicando, pero paro su explicación para avisar algo. —Quiero que sepan que los puestos en los que están sentados hoy, son sus puestos fijos en mi clase—Unos se pusieron felices, otros no...Y yo era una de las que no estaban felices, ya que este chico me da un poco de miedo, miré de reojo lo que estaba haciendo, observé como hacía garabatos en su cuaderno. —Hola—Le dije con una sonrisa intentando caerle bien, ya saben esa frase que dice...Si no puedes con el enemigo, pues únetele. No quiero decir que es mi enemigo, pero tal vez si lo conociera no me estremecería al verlo. Él me miró con su expresión facial seria y volvió su mirada a la hoja...Perfecto, no le agrado. — ¿Cómo te llamas?—Pregunté insistiendo él soltó el lápiz dejando salir un suspiro dejando ver que no soportaba mi voz y que estaba empezando a aturdirlo. — ¿Acaso importa? —Me respondió. Noté que su mirada fue a mi cuello seguido de retirarla rápidamente. —Lo siento solo quería socializar un poco—Susurré incomoda. —Señorita Aspen, joven Collins ¡Salgan de mi clase! —Dijo él amargado profesor irritado, me levanté y solté un suspiro. Salí al igual que él chico. Él se movía muy rápido y no podía alcanzarlo. Estoy segura que me está evitando. —Oye, tú—Corrí para alcanzarlo, él paró para que lograra alcanzarlo y me miró con esos penetrantes ojos negros — ¿Me dirás tu nombre? —No—Respondió con una voz dura y mantuvo su mirada en mi cuello. —Oye, Jason —Lo llamó un chico rubio llamando la atención del chico el cual ahora se como se llama. El rubio se acercó a él. —Ohh, disculpa...No sabía que tenías compañía—Dijo este mirándome seductor y acercándoseme, yo retrocedí al instante. —Sabes...Mejor me voy—Le dije a Jason, el chico rubio me tomó de la cintura y miró mi rostro con cautela. Estoy asustada. —Déjala—Dijo Jason y él rubio sonrió malicioso. —Eres hermosa —Alagó él rubio de ojos azules que me miraba penetrante, yo tenía cara de horror. —Adi—Adiós...Jason—Tartamudeé y él rubio rio. —Adiós, preciosa—Me dijo el rubio y miré a Jason que lo fulminaba con la mirada—La chica esta deliciosa ¿Cómo las consigues así? —Escuché como le dijo el rubio a Jason pero ya yo estaba corriendo hacia la cafetería ¿Qué quiso decir con deliciosa? No entiendo.   Sonó el timbre y todo el mundo empezó a salir, Chad apareció a mi lado poniendo su brazo en mi hombro. —Hola—Me dijo y yo le sonreí— ¿Qué sucede? —Nada, solo quería preguntarte algo—Sonreí levemente. —Dime—Contestó. — ¿Qué sabes sobre Jason Collins? — ¿Por qué te importa? —Al parecer no le caía muy bien. —No lo sé, solo... —Me interrumpió. —No te acerques a los Collins, ellos son muy peligrosos y no quiero que te hagan daño —Me advirtió. —Está bien—Algo de mi quiere saber quién es él, nos sentamos en una mesa de la cafetería y pude observar como entraba Jason y cuatro chicos más, entre esos cuatro estaba el chico rubio. Jason tenía su mirada puesta en mi sin retirarla ni un segundo...Ese chico es intimidante, vuelvo mi mirada hacia Chad. —Deja de mirarlos. —Puse los ojos en blanco. —Quiero saber quién es él—Él tomó mi mano que estaba sobre la mesa haciéndome sentir incomoda. — ¿Cuál de los cinco?—Preguntó. —Jason —Respondí. —Ohh... ¿Te gusta Jason? No te lo recomiendo ¿Acaso no te da...? —Miró hacia los lados— ¿Miedo? —No me gusta Jason—Le dije incrédula—Llegué hoy al instituto. — ¿Entonces quién? —Me dijo Chad sonriendo. — ¿Quién qué? —Fruncí la nariz. — ¿Quién te gusta? —Entrelazó sus dedos en mis manos. —Tu no—Alejé mi mano, siento que alguien me mira fijamente, muevo mi cabeza y veo como Jason no retira su intimidante mirada de mí...De nuevo, Chad vuelve a tomar mi mano, la levanta y le da un beso. Veo como Jason lo fulminó con la mirada, le dice algo a su al parecer hermano él rubio y él rubio se ríe, seguido de esto Jason lo golpea. Esto está bastante raro.        
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