Capítulo 3

1231 Words
Capítulo 3 Hoy era un día algo soleado. Me dirigí al instituto y al llegar estacioné el auto en el estacionamiento. Me dirigí a la entrada, vi a Kelsey y fui a su lado. —Hola, Shana — Saludó abriendo su casillero. —Hola, Kels — Dije abriendo mi casillero que estaba a dos casilleros de ella y al abrirlo caído una nota, me di cuenta que Kelsey no se dio cuenta de la nota y el tomo disimuladamente, cayó " Nos vemos en el salón de biología después de tu primera clase " —Eh, ahora tengo clase de dibujo ¿Y tú? —Dije algo nerviosa guardando la nota en mi cuaderno de dibujo. —Matemática — Dijo haciendo un pequeño puchero— ¿Nos vemos en la cafetería? —Preguntó y yo asentí. Fui al salón de dibujo y me senté en los últimos puestos. El salón estaba vació, hasta que sonó el timbre y comenzó a llenar. —Hola, alumnos — Saludó la profesora entrando. Comenzó su aburrida clase y casi me quedo dormida.   Sonó el timbre y automáticamente sonreí de la felicidad, iba a un metro mis libros en el bolso pero se me cayeron y salió el papel que me dejaría en mi casillero, conocí mis libros y miré el papel. La curiosidad me mata así que me dirigí al salón de biología, al entrar las luces estaban apagadas, las encendí y vi a un chico sentado en una de las sillas, me dio un brinco del susto. Me fijé en él y yo di cuenta de que era uno de los Collins ... Lo que me faltaba. - ¿Tu dejaste la nota en mi casillero? - No sé cómo lo dije sin estar nerviosa. —Correcto. Soy Logan y tú debes ser Shana — Me contestó. - ¿Necesitas algo? —Le pregunté y comenzó a mirarme fijamente sin retirar su mirada. De pronto noté como se desvanecía hasta caer al piso, fui a ver que tenía y me arrodillé, pude notar como sus ojos se tornaban rojos. — ¿Logan? ¿Estás bien?—Le pregunté asustada. —Sal de aquí ahora mismo—Ordenó. —Pero... —Me interrumpió. — ¡Sal!—Me gritó mientras sus ojos se ponían más rojos y yo salí corriendo de ahí. Corrí a la cafetería y entré aterrada, vi la mesa de los Collins y todos me miraron al mismo tiempo. —Logan... —Susurré y pareció como si me hubieran escuchado porque abrieron los ojos como plato, corrí a la mesa donde estaba Chad y traté de fingir que no ocurría nada. — ¿Ocurre algo?—Preguntó Kelsey. —No, claro que no ¿Por qué lo dices?—Dije algo nerviosa. —Porque llegaste cinco minutos después de lo que deberías—Dijo Chad y yo suspiré. —Ehh, si...Es que estaba hablando con la profesora de un trabajo que mando y no entiendo—Le respondí sonriendo nerviosa. —Está bien—Dijo Kelsey. —Ehh...Mejor me salto esta clase. Hasta luego—Hablé nerviosa y me levanté de la silla, salí rápidamente de la cafetería y respiré hondo. —Tranquila, Shana. Tranquila, estas alucinando. Tranquila, Miami te está volviendo loca—Susurré para mí misma mientras respiraba profundo. Caminé rápidamente hacia la entrada del instituto pero alguien me toma del brazo bruscamente y me tapa la boca, me lleva a la parte de atrás del instituto mientras que yo pataleaba. Me soltó la persona y vi a Jason, enseguida sentí miedo, pero a la vez me sentí protegida, ya ni se lo que siento. — ¿Cómo hiciste eso?—Me dijo mirándome fijamente con esa mirada penetrante. — ¿Cómo hice qué?—Pregunté muy nerviosa. —Logan—Me respondió. — ¿Qué paso con Logan?—Hablé nerviosa por su respuesta. Él tan solo me miró fijamente sin retirar su mirada. —Mejor me voy—Sugerí y pase por su lado caminando. Solo...Respira. —Ten cuidado por donde caminas—Me advirtió y yo paré en seco. — ¿Qué quieres decir con eso?—Pregunté de espaldas a él. —Hay personas que quieren hacerte daño—Me dijo e inhalé profundo y seguí caminando a mi auto. Me detuve en mi casa, entré y me di cuenta que no había nadie. No me sorprende, ya que casi nunca están aquí. Subí a mi habitación y al entrar noté que mi ventana estaba abierta, vi como una sombra paso por mi lado y asustada me volteé a ver qué era, no había nada, escuché como mi ventana se partía y caían pedazos de vidrios al piso, me acerqué a la ventana y vi en el piso huellas de perro rojas, como sangre. Yo grité y salí de la habitación, bajé rápidamente a buscar mi móvil y tenía un mensaje de un número desconocido. De: Número desconocido. No entres a tu habitación. Sal de tu casa. Muy tarde. Para: Número desconocido. ¿Quién eres? De: Número desconocido. Sal ya de tu casa. Hay un auto n***o afuera, móntate rápido, te explicaré todo cuando te vea, un señor te llevara a mi casa, pero debes salir en este momento. El miedo se apoderó de mi cuerpo y en un abrir y cerrar de ojos estaba rumbo a la casa del desconocido. Yo no pensaba, solo actuaba. —Aquí es señorita—Me dijo el señor que estaba conduciendo. —Gracias—Contesté nerviosa y me bajé del auto, vi esa enorme casa blanca, sentí miedo al estar ahí, me acerqué a la puerta intentando tranquilizar mi respiración. Que no sea un asesino, que no sea un asesino, que no sea un asesino. Respiré profundo y toqué el timbre, me abrió Jason. ¡No entiendo nada, alguien explíqueme! —Tu... —Susurré. —Entra— Me dijo empujándome a su casa, cerró las puertas con llave y puso una silla en la puerta. — ¿Qué ocurre Jason?—Pregunté asustada mientras él cerraba las cortinas— ¿Jason?—Dije ya que no me respondía, él se acercó a mí y tomó mis mejillas con sus manos. —Corres un gran peligro—Me dijo mirando mis ojos fijamente. — ¿Cómo lo sabes? —La pregunta correcta es ¿Cómo tú no lo sabes? —Estaba realmente confundida—Tienes que confiar en mí—Me dijo todavía con sus manos en mis mejillas. Yo negué repetidas veces... ¿Acaso tiene algún trastorno mental? — ¿Por qué estoy en peligro? ¿Quién quiere hacerme daño?—Pregunté manteniendo mi mirada en sus oscuros ojos. —No puedo decírtelo todavía—Me dijo separándose de mí. — ¿Por qué me trajiste aquí?—Pregunté. —En tu casa estas corriendo mucho peligro—Respondió. —Tengo que decirle a mamá y papá—Le avisé preocupada. —Ellos no corren peligro, pero tú...Eres tú. —No entiendo—Suspiré rendida. —No puedes ir a tu casa— ¿Pero qué mierda? ¿Todos aquí en Miami son así de raros?—Te quedaras aquí. — ¿Estás loco?—Le dije con los ojos como plato—Apenas y te conozco. —No puedes salir de aquí—Me informó con obviedad. — ¿Cómo sabes que estaré bien aquí?—Pregunté con curiosidad. —Nosotros estaremos contigo—Contestó mi pregunta. — ¿Ustedes? ¿Tú y cuántos más? —Mis hermanos y yo—Su mirada se posó en la mía—Estarás segura con nosotros, tenlo por seguro. — ¿Y tus padres?—Pregunté, esto me parece una locura y a él hasta normal le parece, es como si todos los días le dijera a chicas extrajeras que están en peligro, no le dicen la razón y las invitan a quedarse en su casa para protegerla, luego las torturan y amanecen muertas en un bosque. ¿Paranoica? Un poco. —Estarán trabajando, esta semana no estarán en la casa, fueron a Europa—Contestó... ¿Este chico acaso no sonríe? —Jason... —Me interrumpió. —Confía en mí—Me dijo frustrado de escuchar mis preguntas que claramente no tendrían respuestas.  
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD