Capítulo 6
Al llegar a la casa blanca de Jason, me baje del auto rápidamente y fui hacia la puerta, Jason vino hasta mi lado y abrió la puerta de la entrada, entré y me senté en el sofá de la sala, espere que todos los chicos entraran.
—Es hora de contarme que sucede —Les dije —Will dijo que venía una manada de lobos en el instituto ¿A qué te referías? Will tenía colmillos ¿Qué es esa cosa roja? —Pregunté rápidamente.
—Juguito de fresa —Dijo Christian bromeando y todos lo fulminamos con la mirada —Lo siento —Murmuró.
—Si te lo decimos te aseguro que entraras en pánico y... —Estaba diciendo Logan pero mi teléfono lo interrumpió.
Lo mire y era mamá.
—Hola —Saludé.
— ¿Dónde estás? —Preguntó —No importa, necesito que hablemos en este momento, tu vida corre peligro, hija —En su voz escuché tristeza.
— ¿Dónde estás?
—Te paso la dirección del hotel por mensaje —Habló rápidamente.
—Nos vemos al rato —Le dije y colgué.
—Debo ir al hotel donde esta mamá —Le avisé a Jason.
— ¿Por qué? —Preguntó Jason.
—Me quiere decir algo importante y debo ir... ¿Quién me lleva? —Pregunté —Pero ni crean que se escaparan de esta conversación —Advertí a todos.
—Yo la llevo —Me miró Jason y me levanté.
Nos dirigimos al auto de Jason y me monte de copiloto, arrancó y lo miré —Deja de mirarme —Dijo conduciendo y miré por la ventanilla.
Al llegar al hotel estacionó el auto y lo miré.
—Te espero aquí —Se acomodó en el asiento.
—Puedes irte, voy a estar con mis padres.
—No podemos estar tan lejos, pueden venir a buscarte. —Habló con obviedad.
—Está bien —Suspiré y me baje del auto.
Él abrió la ventanilla del copiloto.
—No tardes tanto, si necesitas ayuda solo llámame que yo estaré aquí —Asentí, entré al hotel y miré mi móvil que mamá me había enviado el numero de la habitación, mamá me pasó un texto diciendo que era en el piso numero 5 habitación 512.
Me subí en el ascensor y presioné el botón que decía el número 5.
Toque la puerta de la habitación 512 y me abrió papá.
—Hola, hija —Saludó papá —Pasa —Dijo haciéndose a un lado para dejarme pasar.
— ¿Qué era lo urgente que me necesitabas decir, mamá? —Le pregunté.
—Siéntate—Susurró y ahí supe que nada estaba bien, algo sucedía y creo que era sobre mí, tuve un presentimiento horrible, no me sentí bien estando junto a ellos.
Me sentí...En peligro.
Mi corazón empezó a latir rápidamente y me sentía asustada.
— ¿Qué—qué ocurre? —Pregunté tartamudeando.
—No soy tu padre —Soltó de golpe papá como si tuviera mucho tiempo queriéndome decir esto.
— ¿A qué te refieres con qué no eres mi padre? ¿A qué se refiere mamá?
—No lo es...Él es un compañero de tu padre biológico y ha estado con nosotros desde que naciste para que no estés en peligro, pero ya saben que existes y evidentemente corres peligro —Dijo mamá.
— ¿De qué corro peligro? —Le pregunté frustrada.
—De los lobos y los vampiros —Dijo mamá y papá se sentó lejos de nosotras algo aturdido.
— ¿Lobos? ¿Vampiros? —Dije riendo — ¿Qué estás diciendo?
—Tu eres una r**a que debe ser eliminada—Fruncí mi nariz, ya me estoy volviendo loca—Te explicaré, todo comenzó cuando un vampiro se enamoró de una humana y tuvieron relaciones sexuales, nació un niño pero el niño no era ni completamente humano ni completamente vampiro, era mitad vampiro, mitad humano...Era un Damphir...La r**a damphir se empezó a reproducir, la r**a de los vampiros y de los hombre lobos decía que era peligroso—Tomó aire—Los lobos y vampiros siempre se han odiado pero hace años se unieron para eliminar esa r**a, luego de que terminara esa guerra contra los Damphir ellos volvieron a ser los de siempre. Nunca más se volvió a ver esa raza...Hasta que conocí a tu padre—Rio un poco—Él era un vampiro y queríamos tener una familia, queríamos un hijo y como era tan poco probable de que salga un Damphir, te tuvimos a ti...Y descubrimos que eras damphir y los lobos quieren demostrarle a los vampiros que su r**a es mejor, terminando de destruir esta extraña r**a y te quieren matar...Los vampiros...Y los lobos...Y... —La interrumpí.
— ¿Y mi padre? —Pregunté.
—Él murió ya que un lobo lo mato —Aclaró mamá —Tienes que huir y no confiar en ningún vampiro, ni en hombres lobos.
A mi cabeza viene la imagen de Will con sus colmillos y me sentí aterrada, pensé en Jason que me decía que confiara en él, la mirada de Logan...
Tumbaron la puerta de la habitación y miré aterrada a Jason.
— ¡Vienen para acá! —Gritó Jason corriendo a mí y miró a mi madre.
—Él es un vampiro... —Susurró mamá.
Jason la miró y luego a mí — ¿Conoces a este vampiro? —Murmuró mamá y mire a Jason a los ojos y veía la desconfianza que emana de mi, él al notarlo negó con la cabeza repetidas veces.
—Sabes que lo que quiero es protegerte —Susurró Jason —Hay que irnos, Shana...Vamos —Dijo tomando mi mano y yo me zafé de su agarre y me miró a los ojos —Confía en mi —Susurró desesperado y se escuchó un vidrio romperse — ¡Vienen por ti! —Dijo Jason alterado.
Mamá miro por la ventana.
—Ve con él —Susurró — ¡Ahora! —Gritó y Jason me puso su chaqueta negra, la amarro hasta el cuello y me puso la capucha, me tomó del brazo para que lo siguiera y fui con él.
— ¡Sabemos que estas aquí, damphir! —Escuchamos una voz masculina y Jason abrió una puerta en el pasillo, entramos y la luz estaba apagada, creo que era el cuarto del conserje pero no estoy segura.
—Escucha, no te separes de mi, haz silencio y lo más importante...Se valiente —Susurró en mi oído y miré sus ojos en la oscuridad —Confía...En mi —Asentí y abrió la puerta lentamente, fuimos despacio hacia recepción, él me detuvo —Están ahí —Susurró, tomó mi mano y entrelazó nuestros dedos —Respira—Corrió como lo hizo esta mañana en el instituto hacia su auto, entramos en el auto y arrancó lo mas rápido posible.
— ¿No nos vieron? —Pregunté algo aturdida.
—No.
Llegamos a la casa blanca de los chicos y nos bajamos rápidamente, entró y cerró las puertas.
Los chicos bajaron rápidamente las escaleras y nos miraron.
—Casi la encuentran —Anunció Jason —Supongo que lo sabes todo —Me miró.
—Casi —Murmuré analizando sus ojos.
— ¿Tu mamá te dijo que no confiaras en los lobos? —Preguntó Jason.
—Ni en vampiros —Los miré a todos — ¿Qué quieren? ¿Matarme? Háganlo de una vez —Dije enojada y arrodillándome en el piso, estoy tan asustada que ya no me importa nada, mis ojos se cristalizaron y Jason se arrodillo junto a mí.
—No te queremos matar, mucho menos yo —Susurró y se acercó a mí, acarició mi mejilla mientras miraba mis ojos —Te quiero proteger...Te queremos proteger —Su pulgar pasaba por mi rostro lentamente, tocó mis labios delicadamente y yo bajé la mirada.
—Jason tiene razón, a demás, nunca estuvimos de acuerdo con la guerra —Aclaró Will.
—Ya vayan a dormir —Dijo Jason mirado su reloj, los chicos rieron asintiendo y subieron las escaleras.
—Yo también voy a dormir —Le avisé moviendo mi pelo con mis dedos y me dirigí a las escaleras.
—Espera —Escuché el susurro casi inaudible de Jason y me voltee para ver si había escuchado bien.
— ¿Qué?
—Creo que debería aclararte algunas cosas de los vampiros, ¿No? —Dijo poniendo sus manos en sus bolsillos.
—Estoy cansada, la cabeza me va a explotar, voy a descansar, mañana hablamos —Subí hacia mi habitación y revisé la ropa que me trajo Christian y Duncan, agarré un pantalón de pijama y vi en la esquina del cuarto una camisa negra, la agarré y era grande, el olor estaba segura que era el de Jason, dude en ponérmela pero me la puse y me acosté en la cama intentando dormir, pero mi dolor de cabeza no me dejaba descansar. Tocaron la puerta de mi habitación y suspiré frustrada, me levanté y abrí la puerta, estaba Jason con un vaso con agua y con una cajita de aspirinas.
Me puse a un lado dejándolo pasar y cerré la puerta.
—Te traje aspirinas, ya que pensé que te dolería la cabeza —Dijo y asentí sonriendo avergonzada, agarré dos pastillas y me las tomé con el agua.
—Gracias —Susurré y me senté en la cama.
—Tienes mi camisa —Dijo Jason y lo miré.
—Ehh, si...Lo siento, si te molesta te la puedo dar, yo solo... —Me interrumpió.
—Quédatela —Dijo y vi una pequeña sonrisa en sus labios.
—Te ves bien sonriendo, deberías hacerlo más seguido ¿No crees? —Le dije levantándome para mirarlo más cerca.
Escuchamos unas risas que provienen de los chicos.
—Nos están escuchando —Me avisó Jason rodando los ojos.
— ¿Cómo? —Me pregunté riendo.
—El sentido de audición está más desarrollado en los vampiros— Yo asentí con la cabeza entendiendo — ¿Por eso Christian escuchaba mi corazón latir? —Él asintió — ¿Ustedes muerden humanos?
—No —Dijo Jason riendo —Pero si tomamos sangre humana, sin ella no vivimos, pero papá y mamá las traen del banco de sangre —Me aclaró —De resto tomamos sangre de animales y si comemos comida de humano.
— ¿Y el sol no los hace polvo? —Pregunté.
—No —Dijo riendo —Y cada uno tiene un poder —Lo miré atenta —Según el color de ojos, yo veo imágenes que van a pasar en el futuro, por eso se cuando vienen por ti; Christian hipnotiza, Logan lee la mente, Will puede hacer pequeñas burbujas que sean campos de fuerza y Duncan se vuelve y nos vuelve invisible.
Yo asentí analizando.
—Estoy asustada —Admití — ¿Y si me atrapan? Me matarían y yo... —Me interrumpió.
—No te atraparan, no lo permitiré —Me aseguró.
—No quiero escapar toda mi vida.
—Hay que darles motivos para que te dejen, no te preocupes —Dijo tomando mi mano y yo asentí.
Volvimos a escuchar risas y abrimos mi puerta, estaban los cuatro en frente de mi cuarto.
—Lo siento, es que nos sorprendimos al escuchar tu risa —Dijo Duncan, Jason los fulminó con la mirada y fueron rápidamente a su habitación.
—Debes dormir —Acarició mi mejilla —Mañana hay instituto —Yo asentí y fui a la cama, me arropé con la manta y Jason me miró, se acercó a mi cama y se sentó en el borde –Recuerda, si necesitas algo solo toca mi puerta —Acarició mi cabello delicadamente —Descansa —Acercó sus labios a mi rostro y beso mi frente, me dio una pequeña sonrisa.
—Descansa —Le dije y se levantó, fue a la puerta, apago la luz y me dio una última mirada.