Felipe Ariza

1092 Words
Felipe Ariza, así se llamaba aquel hombre con el que comencé a conversar desde que envió el primer mensaje que me pareció totalmente labioso. —Dame tu número —él pidió sin pensarlo mucho—, quiero hablar por allá. Ya había hablado suficiente con él para confiarle mi número, así que lo envié luego de una advertencia por parte de la aplicación para pensar en hacerlo antes de tiempo. —Muy buenas tardes —él escribió a mi celular— con la señorita Aaliyah. —Hola, Felipe, qué educado —respondí poniendo unos emojis con la boca tapada—. No pensé encontrar a alguien así en una aplicación de citas. —Jajaja, siempre caballero. —Se nota, ahora dime qué haces. —Alistándome para almorzar, quería saber si hoy descansas o andas trabajando. —Que tengas buen provecho, hoy descanso, por suerte. De hecho, no tengo trabajo, me encuentro en la universidad y recién voy a salir. —Entiendo, ¿Cómo va tu día? —Cansado, sinceramente. Pero nada que no pueda ser resuelto dentro de poco. Comenzamos a hablar de cosarelevancia;ancia, realmente me sentía cómoda con esta persona. Pronto me sentí contenta de estar hablando con alguien que parecía tener interés en mí. —Bueno, bonita. Tengo que ir a comer; te dejo un momento a solas y, en cuanto termine de almorzar, pues te escribo. Dejé de lado el celular, lancé un suspiro al aire y sonreí. No me podía ilusionar tan rápido; lo mejor era que mantuviera las cosas con calma. —Al parecer alguien ha caído en las redes de mi adorada primita —Rachel sonrió con satisfacción—. Me alegra saberlo, cariño, te miro demasiado contenta y eso me hace feliz. —No me quiero ilusionar, veremos cómo se dan las cosas. Por el momento lo único que quiero es irme a casa; sabes bien que las cuatro paredes del hospital me sofocan por completo. —Lo sé bien, pero trata de tener calma porque ahora al menos puedes abrir el ojo sin problemas. Solo resta esperar que el doctor dé las indicaciones para que te vayas de aquí. Rachel me estuvo acompañando; pronto el mensaje de Felipe llegó a mi celular y lo recibí con tanta ilusión que me sorprendió. Comenzamos a hablar acerca de cosas cotidianas, cuando una idea cruzó por mi cabeza. —¿De dónde eres? Se me había olvidado preguntarte ese pequeño detalle. —De hecho soy extranjero, me encuentro aquí por motivos de trabajo. La empresa me ha enviado por un año a tu país. Ya decía yo que era demasiado bueno para ser cierto, él se iba a ir con el tiempo y eso fue más que suficiente para que dejara el mensaje en visto e hiciera a un lado mi celular. —¿Qué fue lo que pasó, cariño? —Rachel se acercó a mí y tomó mi mano —¿Por qué la cara destemplada tan de repente? —Era demasiado bueno para ser verdad, él se va a ir en algún momento y sinceramente no me gusta la idea de tener una relación a larga distancia —suspiré pesadamente —no puedo creer, soy una tonta por comenzar a pensar en un futuro con alguien que ni siquiera conozco. —Espera un momento, porque te estás adelantando a los hechos —ella tomó mis manos —supongamos que las cosas entre ustedes se ponen serias. Quiero que me digas algo, ¿No te vas a ir con él en caso de que te lo proponga? Ya te encuentras por terminar la universidad, puedes trabajar en cualquier país y eso no es un impedimento. —¿Y qué va a pasar con mi papá? Vamos, dime lo qué va a suceder con él si lo dejo al lado de mi madre. —Mi tío te va a dejar ir si sabe bien que tu felicidad se encuentra al lado de ese hombre, así que deja de pensar de manera pesimista. No tienes problemas económicos y puedes viajar sin problema alguno, así que no le veo sentido a lo que me estás diciendo. —¿Dejar a papá? —me mostré pensativa —jamás pude imaginarlo siendo sincera, lo cierto es que me veía a su lado por muchos años, incluso estando casada aunque no recuerdo haberlo pensado. —Mi tío ya hizo su vida, ahora es justo que tú hagas la tuya y no te cierres a la idea de hacer tu propia familia. Tanto él como yo queremos verte feliz, en serio que sí, te miré tan ilusionada que me hizo sentir totalmente dichosa. —No lo sé, tengo que pensar muchas cosas, además de eso apenas estoy comenzando a hablar con Felipe. No sé a dónde va a llevar todo esto, tengo miedo de salir lastimada nuevamente. —Si realmente quieres conocer el amor te digo que tienes que ir con el pensamiento de que puedes sufrir, pero muchas veces el riesgo realmente vale la pena, no quiero que te quites la posibilidad de ser amada y correspondida por una persona que al menos no se está fijando en la fortuna de tu familia y se te mira tan feliz hablando con él. —No lo sé, cariño —bajé la cabeza y jugué con mis manos —veremos qué es lo que el futuro trae, pero por el momento tengo que decir que las cosas van bien en lo que cabe. Con el único detalle de que voy a terminar por irme del país y dejar a papá en caso de que la relación que tanto quiero termine por darse. No podía creer que me iba a arriesgar con una persona que al inicio no me atraía totalmente, pero ahora solo tenía ojos para él. —Bueno, poco a poco las cosas se van a ir acomodando —ella tomó mi mentón y me hizo verla —recuerda que buscar tu felicidad no te hace ser una mala persona, eres tan hermosa tanto por fuera como por dentro que mereces todo lo bueno que la vida te tiene por delante, en serio que sí. Abracé a Rachel, ella era mi otro bálsamo. Por primera vez decidí dejar de lado mi armadura y sentía que definitivamente la vida me había retribuido todo lo bueno que me debía. —Señorita Aaliyah —una empleada entró a mi habitación —le informo que tiene visita, es un joven llamado Damien. ¿Lo hago pasar a su habitación o lo va a recibir en la sala?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD