CAPÍTULO 17. CUANDO LAS RANAS ECHEN PELOS

1957 Words

ZACK   Estar con ella era la delicia más grande para mí, su olor, su piel, el tacto de mis manos sobre su cuerpo era una sensación sublime. Por primera vez me sentía en las nubes, a veces debía sacudirme, porque tenía la impresión de estar soñando. Era increíble que esta chica alocada, decidida y determinante ahora sea mía, solo mía, había sido un regalo de la misma diosa luna para mí y estaba feliz de que así fuese.   Nunca creí encontrarme como un tonto pasando horas despierto, solo por verla y tocarla  a ella, para repetirme constantemente que era real y que no era producto de mi imaginación, si no de carne y hueso y se me iba a escapar en cualquier momento.   Crisbell se movió en la cama, apretando su trasero contra mi pelvis y eso me enloqueció, con una mano acaricié su vientre

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD