ZACK Cuando la marqué saboreé el veneno de su sangre, sentí mi cuerpo debilitarse, mi lobo aulló en el interior, percibí cada uno de sus golpes, hematomas y el dolor que le producían en el cuerpo, me levanté con ella en brazos y caminé hasta la habitación donde desperté, la recosté con delicadeza, necesitaba se transformara para que pudiera sanar con rapidez. Mi beta me había seguido y estaba aún lado, con una expresión de vergüenza. —Todos quienes le hicieron esto están sentenciados a muerte, dejaré a mi propio lobo destrozarlos y tú también tendrás tu castigo, porque no voy a eximirte de tu culpa y ruega a la diosa Luna para que ella no muera. Porque tampoco te tendré piedad —expresé demasiado molesto, mi lobo estaba a punto de brincarle encima, lo controlé pues no quería ca

