CRISBELL Luego de discutir con el necio de mi mate, salí de la cueva por completo indignada sin mirar atrás, si algo me molestaba de manera excesiva, es el hecho de que alguien quisiera imponerme su criterio. Al único a quien hasta ahora se lo permitía era a mi padre y bueno por razones obvias, ya saben el respeto, la honra, como padre mío debo dársela, aunque a veces me le enfrentara. Sin embargo, en el caso del Alpha sanguinario, desconozco si está confuso o qué mosca le había picado, no sé si tuvo un lapsus mental y se le olvidó mi condición de loba, mas no borrega, tampoco una mujer sin criterio, quien terminará diciendo amén a todo aquello que a él se le ocurra. Por eso quise hacerle saber quién es la mujer con la cual desea pasar el resto de la vida, y dejarle todo en cl

