Isis.
—Hagamos un trato si estar con los humanos no me gusta entonces regreso al instituto de aquí, pero si ustedes no lo hacen en verdad me iré al inframundo y no es amenaza o chantaje papá cumpliré mi palabra—.
—Se que detrás de esto debe haber una razón—. Dice mamá tomando mis manos. —Y me lo dirás cuando te sientas preparada verdad—. Mira a papá con esa mirada con la que él siempre dice si. —Amor se que eres muy sobre protector con las niñas para no decir que demasiado de moles la oportunidad a Isis de salir a explorar el mundo—.
—No lo sé amor es demasiado riesgoso y más si es convivir con los humanos—.
—Pero prometo no mostrarme ante ellos como lo vengo haciendo desde años atrás—. Miro a papá con suplica.
Papá se levanta. —Lo siento amor pero no puedo, no quiero que nada te pase mi princesa te amo demasiado no soporto la idea de que te vayas lejos de mi—.
—Darían es dejarla ir a estudiar con los humanos o que se vaya y se convierta en el ángel de la muerte que prefieres—. Habla mamá ya con su tono de mando la he visto siendo la diosa del inframundo.
—No me hables así, no soy uno de tus demonios, se trata de nuestra hija y los peligros que correría al ir con los humanos—. Si papá supiera que aquí corro más peligro de lo que correría con los mortales o mejor dicho esos estúpidos perros corren peligro. —Aquí la podemos proteger del peligro y haya quien la protegerá—.
—Ella se sabe defender muy bien deja de pensar que tu hija necesita de tus perros—. Mamá se cruza de brazos eso significa que está enojada y más si papá le hablo así y se refirió a los demonios en ese tono tan despectivo.
—Mamá papá no es para que discutan entre ustedes y mucho menos que se peleen—. Digo sintiéndome la culpable de su discusión.
—No amor es que tu padre a veces necesita que le halen la oreja—.
—Si y a tu madre que le bajen los humos de deidad—. Mamá rueda los ojos.
—Darían no seas tan protector, no siempre podrás proteger a las niñas y eso lo sabes mejor que nadie, ellas están creciendo pronto encontrarán a sus destinados, bueno solo Isis ya que Danisha sabemos de sobra quien es y antes que Isis encuentre a su destinado déjala disfrutar de la vida así como lo hacen los niños—.
—Pero es mi niña ella tiene que estar con nosotros—.
—Darían no seas así en verdad que cuando se trata de tus hijas eres un caso perdido—.
—Esta bien tu ganas, ustedes ganan irás con los humanos pero con una condición irás y vendrás además te pondré un chófer—. Niego.
—No papá, no hay trato no quiero chófer, quiero ser alguien normal no quiero a nadie detrás de mi por favor papá—.
—Darían por favor—.
—Esta bien irás sola con Vallolet hablaré con Joseph no quiero que estés sola—.
—Vallolet si pero no quiero a ningún otro licántropo tras de mi de acuerdo donde me de cuenta que hay alguien me voy con la abuela Abu Yaria—.
—No será necesario mi amor—.
—Así es mi princesa—.
—Gracias papá mamá los amo mucho—. Los abrazo a ambos.
—No tan rápido jovencita tienes que terminar tu semana aquí y mientras tú madre hará el papeleo en la escuela de los humanos—.
—Tendré que esperar cuatro días más—.
—Si mi amor podrás soportar lo verdad—. Mamá acaricia mi rostro, no se si sabrá algo de lo que sucede o solo habla de la ansiedad que tengo por empezar en un lugar nuevo.
—Si mamá—.
—Y ahora como le digo a Joseph que quiero mandar a su hija con los humanos—.
—Yo iré a terminar una tarea que tengo pendiente—. Le doy un beso a cada uno.
Lo bueno es que no seguiré soportando a los perros pulgoso solo serán cuatro días y ya.
Al día siguiente toda la familia sabía que me iría a estudiar al mundo de los mortales.
—¿Por que te quieres ir Isis acaso no la pasas bien en el Instituto?—. Pregunta Danisha.
—No es eso solo quiero ver nuevas cosas y ver si las enseñanzas de los humanos es igual o mejor que la de los seres sobrenaturales—.
—Es la misma creo yo—. Dice Yandar.
—Yo opino que deberías quedarte Isis tal vez y no te guste estar con los humanos—.
—No lo creo Zarek—.
—Si quieres me voy contigo Isis no voy a dejar que estés sola con ellos que tal si se enteran que eres una demonio—.
—Gracias Arian pero es algo que le pedí a mamá y a papá, en verdad quiero estudiar con los mortales iré y vendré no me voy a mudar, papá no lo permitiría ya de por si fue difícil lograr que me dejara ir—.
—Como le hiciste cuenta Isis papá no es tan fácil de convencer—.
—Pues no te lo diré pero estuve ayuda de mamá—.
—Niños ya a desayunar o se les va hacer tarde no crean que por ser hijos del Alpha pueden llegar tarde—.
—Si nana, donde esta mamá y papá—. Dice Danisha mirando el puesto vacío de ambos.
—Buenos días—. Saluda el tío Joseph junto a la tía Briana, Jasbier, Vallolet y Emilia.
—Buenos tíos también se les pego la sábana como a mamá y papá—. Siempre Danisha con sus cosas.
—Buenos días sentimos la tardanza—. Danisha aspira.
—Huele a lujuria por aquí—. El rostro de mamá queda rojo y papá sonríe burlón.
—Danisha podrías por favor utilizar tus dones para otras cosas no para andar de chismosa—. La reprende mamá.
—Lo siento se me olvida—.
—Emily tu misma te delatas—. Dice él tío Joseph, mamá le da una mirada aniquiladora.
—Ya a desayunar—. Reprende papá.
—Mamá este fin de semana iremos a la isla—.
—Si necesito un pequeño descanso—. Mamá pone cara de sufrida.
—Genial..
Y así paso el desayuno en familia nos despedimos de nuestros padres y vamos al Instituto.
El único que no está con nosotros es Maikel ya que él se fue hace meses a Estados Unidos, pronto tomara el cargo de Alpha y su padre le está enseñando según pero ya Maikel sabe de sobra él aprendió con el mejor Alpha de todos, ósea mi padre. Pero como dice mamá no todas las manadas se guían igual.
Extraño a Maikel a decir verdad lo extrañamos, al llegar al Instituto los lobos estúpidos están en la entrada me miran y sonríen, los ignoro y paso con la frente en alto.
El día pasa entre materia y materia que cuando me doy cuenta ya es hora de la salida.
—Ahora si cuéntame cómo es que le hiciste para que tu papá te dejará ir a estudiar con los humanos—.
—Pues estuve que amenazarlo con irme al inframundo y no regresar más—.
—En verdad hasta haya llegaste—. Asiento.
—No me quedo de otra que llegar a eso, sabes cuantas veces le pedí a papá que querría estudiar con los humanos fueron cincuenta veces y ayer que la abuela Abu Yaria llegó conmigo eso me dio la idea perfecta para decirle a papá, claro que no fue fácil ni la persuasión de mamá funcionó—.
—Tu papá te ama demasiado era obvio que no iba ceder ante la tía Emily—.
—Si lo sé por poco y se pelean—.
—Espero que tu papá logré convencer a los mío—.
—Estoy segura que si—.
—Vaya, vaya la demonía en persona—. Escucho detrás de mi ya vienen a fastidiar. —Aun no te vas con los tuyos demonía cuando vas a entender que no perteneces aquí tu no eres como nosotros, ya vete al infierno—. Me miran con superioridad y sus sonrisas burlonas de siempre.
No se pero estos perros son como discos rayados todos los días es lo mismo, el mismo discurso debería sacarles el alma y mandarlos con la abuela pero mamá se daría cuenta.
—¿Quiénes se creen ustedes para hablarme así?, estoy harta de sus malditos acosos, juro que si me siguen provocando van encontrar sus c*******s en el desierto y sus almas no tendrá descanso eterno ya que nunca encontrarán su camino—. Ellos empiezan a reír como si lo que he dicho es un chiste.
—Tu y como harás eso solo eres un insignificante demonio—. Sonrió de oreja a oreja.
—Quieren comprobar que tan insignificante demonio soy—. Ellos me miran perplejos veo todo n***o solo la luz de cada uno, mis dedos se convierten en esqueleto y un fuego n***o y violeta sale de ello...
Nirek.
Ser un ángel no es tan sencillo pero así nací siendo un ángel y ocupando el puesto de un querubín primero, fui escalando poco a poco hasta llegar a donde estoy un ángel de la Legión de los plateados, el último peldaño sería ser un ángel dorado espero lograrlo pronto, los ángeles no debemos ser codicioso pero eso no significa que no debemos anhelar avanzar, el creador nos da un lugar a cada uno pero en mi ha habido muchos cambios como dije nací siendo un querubín pero fui creciendo y creciendo los ángeles querubín son de cierto tamaño y así permanecen para siempre, pero ese no fue mi caso.
Y debido a ello hoy soy lo antes mencionado un ángel plateado. Lo único que conservó desde mi creación es mi nombre Nirek.
—Nirek te llama el arcángel Gabriel—. Me informa uno de los ángeles mensajero.
—Gracias—. Emprendo vuelo hacia la fortaleza del arcángel Gabriel. —Me llamaba señor—. Digo al llegar.
—Tengo una tarea para ti Nirek, espero la cumplas al pie de la letra si lo logras podrás pertenecer a la Legión de los dorados—.
—Cual es la tarea señor—. Digo algo entusiasmado espero que no sea a la tierra ese mundo está corrompido.
—Tendrás que ir a la tierra y cuidar a la hija de la princesa de los demonios, ella irá con los humanos y no queremos que lastime a ningún humano con sus dones, no sabemos que es capaz de hacer ella cuando su ira llene su corazón—.
—No cree que mejor sería cuidar a los humano de la hija de la princesa—.
—Es mejor que cuides de la hija de la princesa y evitar que ella dañe a los humanos, ella podría ser la destrucción de la r**a humana y hasta de los hijos de la noche—.
—Debe ser muy cruel—.
—Aun no lo sabemos con exactitud pero es mejor prevenir antes que sea tarde—.
—De acuerdo señor—.
—Tendrás que actuar como un humano y verte como uno, vivirás como ellos desde hoy en adelante, ya todo está arreglado para que vayas al mundo de los mortales—.
—Debo partir de inmediato—.
—Si para que empieces acostumbrarte a ese mundo y ten en cuenta Nirek los ángeles no se deben fijar en ninguna especie de la tierra está terminantemente prohibido—.
—Lo se señor—.
—Aquí están todo los datos que deberías saber sobre esta misión, no te corrompas Nirek—.
—No lo haré señor cumpliré mi misión al pie de la letra—. Extiendo mis alas y voy a estudiar los datos que me dieron.
Jamás me fijaría en una mortal o en una hija de la noche no pienso caer ante nada...