Capítulo 3.

2669 Words
Nirek. Después de ver los datos de esa demonio partí a la tierra, tome forma humana y oculte mi luz, mi aura y sobre todo mis alas. De esa demonio con cuerpo humana no hay mucho al parecer se porta muy bien pero claro últimamente ha hecho una que otras maldades pero no es tan grave como para estar pendiente de ella, me pregunto si en verdad desatará todo su poder como piensan mis superiores, espero que no. Al día siguiente voy a la escuela de los humanos y me registro como Nirek Malwask, se supone que soy estudiante de último año del Instituto, me asignan un chico para que me muestre todo el Instituto y para que me guíe durante dos semanas. Aún no se cuando vendrá esa chica al Instituto pero espero ya estar familiarizado con mi entorno, siempre en mis misiones usaba mi forma original no siendo humano es imposible acostumbrarse a ello, estoy acostumbrado a volar de un lado a otro. Pero esta ocasión me ha tocado dejar mi estado de ángel. Los días pasaban y más me acostumbraba a ser un humano aunque no me acostumbraba a su comida pero por fuerza estuve que hacerlo. Isis.  Mis dedos tomaron la forma del ángel de la muerte y se encendieron en fuego n***o y violeta, estoy dispuesta a quitarles el alma y torturarla hasta cansarme. Me sentía poderosa y con unas ganas inmensas de quitarles la vida solo un pequeño toque bastaba para borrarlos de este mundo, me les acerque tan veloz cómo un rayo y quedé frente a ellos. —Isis no lo hagas si lo haces perderás la oportunidad de irte, recapacita no vale la pena ensuciarte las manos con unos perros como ellos—. Me decía Vallolet, cerraba mis ojos una y otra vez, pero parecía que mi parte oscura quería venganza, quería tomar sus vidas y hacerlos pagar todo estos años de acoso aunque este a mediados del año pasado se pasaron de la línea, sus ofensas fueron mucho más haya y yo ya estoy cansada de esto. —No Vallolet ellos tienen pagar por culpa de ellos todos los lobos me ven como el bicho raro del Instituto, te apuesto que si no fuera hija del Alpha Supremo todos me pisotearan peor de lo que lo hacen—. —Lo entiendo Isis y hasta te apoyo pero no vale la pena perder lo que tanto has querido por unos tres lobos insignificante—. Me detengo. —Tienes razón—. Tendré que investigar a estos tres lobos todos los días recitan el mismo discurso es como si alguien les dijera que decir o como si se les olvidará lo que sucedió en el día anterior. Tendré que preguntarle a mamá si se puede manipular la mente de los lobos y quien podría hacerlo. —Se que un día los voy hacer pagar—. Les susurro al oído. Mi mano vuelve a la normalidad dejo que los lobos caigan de rodilla. Me giro hacia Vallolet. —Regresemos a casa por favor—. —Si es lo mejor—. Caminamos a casa, no tenías ni ánimo de desplazarme, al llegar me despedí de Vallolet y me encerré en mi habitación. No volví a salir hasta la cena si no salía estaba segura que mamá entraría y me sacaría algo, así que puse mi mejor cara y tome asiento en la mesa junto a mis hermanos. —¿Por que no saliste de tu habitación en toda la tarde Isis?—. Pregunta Yandar. —Es que estaba ocupada quiero terminar mi semana bien—. —¡Aun no cambias de opinión!—. Exclama papá. —No papá y no lo voy hacer—. —Darían por favor—. Le dice mamá. —Pero es que.. —Es que nada—. —¿Así que no estás de acuerdo que ellas vayan a estudiar a la escuela de los humanos?—. Dice el tío Joseph. —Si pero no pienso mandar a mi hija sola así que Vallolet va para que Isis no esté sola—. Miro a Vallolet. —Isis princesa por que te quieres cambiar de escuela si ya estás culminando el año—. La tía Briana me habla con ternura se que trata de sacarme algo pero no hablaré. —Por eso quiero terminar mi año de forma diferente—. Sonrió. —Segura de que quieres terminar tu año así—. —Totalmente tía Briana—. La cena siguió transcurriendo de forma normal. Por más argumentos que me dieran de mi idea de cambio no estaba dispuesta a retractarme ya mi decisión estaba tomada e iba estudiar con los humanos, nadie iba hacerme cambiar de opinión. Al terminar di las buenas noches a todos y subí a la habitación, al día siguiente al salir del Instituto preferí desplazarme, pero al día siguiente no pude hacerlo ellos estaban esperándome. Empezaron a gritar lo de siempre maldita demonía cuando te largas y así siguieron hasta ya cansarme y desaparecí frente a sus narices, preferí no ir a la casa si no ir al inframundo. —Abuela Abu Yaria—. Mis lágrimas eran ácido del mismo enojo que tenía. —¿Isis mi niña que sucede por que lloras?—. —Ya no lo soporto más abuela los voy a matar por que a mi dime—. —Por que eres diferente a ellos mi niña—. —Pero eso que tiene de malo ser diferente—. —Nada mi amor—. Escuchar la voz de abuelo detrás me dejó estática. —¿Abuelo que haces aquí?—. Me giré hacia él. —Sentí tu presencia, además hace rato vengo viendo tu comportamiento y supuse que algo pasaba—. Si él abuelo presentía que algo pasaba tal vez mamá también. —Ya es insoportable abuelo todo los días me dicen maldita demonio, quise ignorarlos pero ya es demasiado y es todo los días parecen como si le hayan puesto un chip para que todos los días repitan lo mismo—. Daleo la cabeza. —Es todo los días es como si lo que le sucedió el día anterior lo hayan olvidado—. Miro al abuelo quien está pensativo. —¿Todo los días?—. Asiento. —Si es como si alguien haya implantado el mismo discurso en sus cabezas podridas, tu crees que alguien pueda manipular la mente de alguien más—. Recuerdo todo lo que me han dicho. —Es como si ellos quisieran provocarme pero ¿por que?—. —Por que dentro de ti llevas un gran poder Isis no solo llevas sangre de demonio si no de licántropo—. —Y eso que tiene abuelo, Danisha y Arian también tienen sangre de demonio y licántropo—. —Si pero la tuya es más pura mi amor, tu madre cuando te concibió era demonio total—. —Pero eso que tiene no lo entiendo—. —Hay mucha personas que quisieran el poder que llevas dentro de ti—. Me suspendí en el aire. —¿Mi poder?—. —Si ellos piensan que podrán manipularte, piensan que un demonio caería ante sus ofrecimientos lo que ellos no saben es que los demonios podemos manipularlos a ellos—. —Pero puede haber alguien que manipule a los licántropo—. —Si una bruja oscura de magia negra pero no veo por qué haría eso—. —Tal vez después de la batalla que libro tu madre algunas brujas que estaban con Damiel escaparon—. Dice la abuela. —Podría ser—. Dice el abuelo. —Tengo que regresar a casa.. abuelo tu crees que mamá también se haya dado cuenta de lo que me sucede—. —Es tu madre esta claro que ella sospecha—. —No estoy lista para hablarle de esto no se que sería capaz de hacer—. —Ella esperara cuando estés lista para confesarle tus problemas y lo otro pues hay que estar preparado para su reacción—. Asiento. —Los quiero—. —Estaré pendiente a esos licántropos tal vez consiga algún indicio si hay alguien detrás de su comportamiento—. —Gracias abuelo—. —Para eso estoy mi amor para ayudarlos—. Regresé a casa mañana sería mi último día de clase y tenia que entregar unos trabajos para que me dieran las notas para poderla presentar en el Instituto. —Hola mi amor ya estás preparada para ir al nuevo instituto—. —Si mamá este es el último trabajo que tengo que entregar—. —Las personas haya no son iguales a los de aquí pero eso no quita que no hayas seres sobrenaturales—. —También los hay—. —Si mi amor no abundan como aquí pero los hay, quizás no sea fácil el cambio pero supongo que estas preparada para lo que se viene—. —¿Se viene de que hablas mamá?—. Frunzo el ceño. —Las enseñanzas no serán iguales de eso—. —Lo estaré mamá y si no sabes que me acostumbro rápido—. —Lo se mi amor se vendrán muchos cambios para tu vida, no solo en lo personal si no en lo emocional y sentimental no será fácil pero lo lograrás—. Mamá me abraza. —Estaré para ti cuando me necesites mi vida, no te olvides de contar conmigo, no tengas miedo de lo que haré seré justa con quien sea si mi princesita—. —Lo se mamá, te amo—. —Y yo a ti mi amor—. Suspiró, estoy segura que mamá lo sabe todo, supongo que ella espera que se lo confiese. Al día siguiente respire con alivio era mi último día en este instituto no me quería separa de mis hermanos pero tampoco quiero seguir con este acoso y si me quedo estoy segura que un día explotare y no quedará pero ni sus huesos y no quiero ser la causante de que mi familia sea señalada por las demás especies, pero sobre todo los que serán señalados son los demonios. Creo que eso es lo que buscan que los demonios que estamos en la tierra sean mandados al inframundo, pero por que espero y el abuelo Daimon averigüe algo, solo espero no ser acosada por los humanos también. —Isis espérame voy por mi formulario con el profe ya te lo entregaron—. —Si te espero afuera—. —Pero Isis ellos—. —No te preocupes estaré bien pero si hoy hacen lo mismo les dejare un recuerdo de mi parte—. —No hagas nada es lo mejor—. Me en cojo de hombros, camino a la parte trasera, al salir siento su olor repugnante. —Demonía, demonía hasta cuándo tendremos que aguantar tu presencia y tu repugnante olor azufre—. —Hasta que a mi se me de la gana perros sarnosos y si hablamos de olores ustedes huelen a perro callejero—. Les sonrió. —No eres más que una vergüenza para tu padre el Alpha Supremo, de seguro se siente tan indignado de tener una hija como tú y una luna como tú madre—. Ya no pienso mediar palabras con estos licántropo. —Me tienen harta saquen a mi madre de sus asquerosos hocicos de perros—. Formó un campo de fuerza alrededor de nosotros y me desplazo a lo profundo del bosque, hago un hechizo para que mi presencia no sea detectada. —Demuestren que tan licántropos son, no tendré piedad es lo que buscan no es así quieren ver que tanto poder tengo—. Ellos se miran entre sí. —Alguien detrás de ustedes quiere saber que es lo que soy capaz de hacer pues le daré ese privilegio—. —Bien pero no seremos responsables de tu muerte—. Lo que ellos no saben es que yo podré ser la muerte cuando yo quiera. —Ya veremos quien muere—. Aunque no pienso matarlos pero si les daré un escarmiento para que dejen de meterse conmigo y sobre todo con mi madre. Los tres se trasforman en perros, dejo salir a mi parte demonía, doy un paso y ya estoy cerca de ellos hago aparecer una espada de doble filo, la pasó por su cuerpo, ella chillan, uno se abalanza sobre mi, hago un campo de fuerza pero por estar pendiente al perro de mi derecha siento las garras de uno ser enterrada en mi costado izquierdo. Dejo salir mi cola y lo tomo del cuello, lo lanzó lejos, la ira me invade por completo me giro hacia el lobo que me lastimo y de un solo golpe en el abdomen lo mando volando a unos cuantos metros ya que el campo que nos rodea no le permite ir más lejos. Los otros dos se abalanza sobre mi logrando tumbarme, uno pone su pata en mi pecho y el otro lleva su boca a mi cuello, al girar mi cabeza hacia el lobo que toma mi cuello veo a la abuela Abu Yaria. —Es mi pelea abuela—. —Lo se mi niña estoy aquí para que no te salgas de control—. Siento los dientes del maldito lobo ser enterrados en mi cuello. Y hasta aquí llegó la Isis que no quería lastimar a nadie. Con mi cola tomo la pata del lobo que tiene su pata sobre mi pecho, tocó la tierra para sacar enredaderas del inframundo, alargó mis uñas y se las entierro en el cuello al otro lobo, mi cuerpo se enciende en fuego me voy sobre los tres lobos y los golpeos una y otra vez al igual que recibo uno que otros mordiscos. Mi ira va en aumento que ya veo todo rojo... Los lobos están ensangrentado al igual que yo, mi pecho sube y baja, hago una esfera enorme de fuego me suspendo del suelo, hago crecer la bola de fuego lo único que deseo es lanzarla contra los tres que están bajo de mi con la lengua afuera, ya casi están moribundos lanzó la esfera de fuego esta podría consumir su cuerpo y alma pero ya no me importa lo único que veo es muerte y no la mía sino la de ellos, la esfera es detenida miro hacia la derecha la abuela Abu Yaria detiene la esfera y la hace desaparecer. —¿Por que?—. Le grito. —Aun no es tiempo de tomar la justicia en tus manos—. —Pero ellos se metieron con mamá—. —Lo se mi niña pero no debes dejar que la ira te controle a ti si no tu controlala a ella para que tu poder este en armonía, dime quería matarlos—. Niego. —Si hubiera lanzado la esfera contra ellos que crees que hubiera sucedido—. —Los hubiera matado—. —Si, es mejor que los des memorice no tienen por qué recordar lo que acabo de pasar aquí—.  —Esas heridas tendrán cicatriz abuela son de plata—. —Creo que le quedará de recordatorio de algo que hicieron, regresa a casa—. Asiento, regreso a casa. —Isis estás aquí—. Dicen al otro lado de la puerta de mi habitación. —Isis abre o tumbo la puerta—. La voz autoritaria de Zarek me hace levantarme. —¿Qué quieren?—. —Dinos que es lo que sucede... La demonía no anda con cuento será que logra dominar su ira o la ira la controla a ella.
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