Capítulo 4.

2500 Words
Isis. —Dinos que es lo que sucede Isis—. —No sucede nada chicos—. —Isis no nos mientas, aunque no sentimos el olor de que mientes algo me dice que si mientes—. —Yo arreglo mis problemas—. —Eso quiere decir que si sucede algo—. —Si pero yo me encargo de ello—. —¿Son esos lobos los que te molestan verdad?—. —No me hables con tu tono de Alpha no soy ninguno de tus perros Zarek—. Digo molesta, los miro y ahí es donde me doy cuenta de cómo sonó eso. —No sabía que nos odiaras tanto—. —No los odió es que me molesta que me hables con tu tono de Alpha—. Suspiro. —Lo siento no fue mi intención—. —Descuida, sabes que aquí estamos para lo que necesite Isis, eres nuestra hermana y siempre debemos estar juntos en todo como mamá y papá nos enseñaron—. —Lo se pero también nos enseñaron a enfrentar nuestros problemas—. —Si pero no solos Isis—. —Pero yo los quiero enfrentar solo son mis problemas—. —Esta bien no vamos interferir aún, pero si nos necesitas sabes que estaremos para ti—. —Lo se—. —Dejemos el sentimentalismo a un lado y vayamos por mamá y papá para ir a la isla quiero ir hoy mismo—. —No será que le estás huyendo a alguien—. Le digo a Danisha. —Por favor no lo invoques—. —No creo que lo invoque la única que lo puede invocar eres tú—. Sonrió. —Déjame descansar de ese por favor tu te salvas por que no eres loba o tienes parte de licántropo—. —Por suerte no y no tendré que lidiar con una pareja destinada—. —¿Qué envidia podemos cambiar de vida—. —No creo que quieras lidiar con mis cosas—. —Podrían cambiar de tema—. —Si como vamos convencer a mamá y papá que nos vayamos hoy mismo—. —No tiene por qué hacerlo—. Casi que doy un salto de gato al escuchar a mamá tras nosotros. —Mamá casi me provocas un soponcio—. —En verdad quieren ir ya para la isla—. —Si mami podemos ir por fis—. Decimos todo a la vez, papá se para al lado de mamá y los miramos con carita de cachorrito. —Bueno podemos hacer una exención no amor, creo que últimamente hemos estado muy presionados por aquí, así que debemos pensar en ir a despejar nos un poco de nuestras obligaciones—. —Si—. Gritamos todos como si fuéramos niños. —Mamá puedes ir por Maikel—. —Ir a donde—. —¡Maikel!—. Exclamamos Danisha y yo. —Wao no sabia que me extrañaba mucho—. —Si te extrañamos muchísimo—. —Y nos vamos o nos quedamos tenemos que armar la parrillada—. —Iremos a casar Zarek o ya no lo heces—. —Es uno de mis deportes favoritos—. —Yo me uno, puedo o me dejaran por fuera alegando que soy pequeño—. —Creo que es hora de que te unas Arian—. Si como siempre Maikel y Zarek siendo los machos Alphas. —¿Y nosotras que aremos?—. Pregunta Danisha. —Creo que darles una lección por no invitarnos a sus cacerías—. —Me gusta como piensas—. —Yo por mi parte ayudaré a mamá, prefiero dejarles la caza a ustedes—. Dice Yandar. —Como tu quieras Yandar—. Mamá abre el portal para ir a la isla. Después de cruzar me cambio al igual que Danisha. —¿Para donde van ustedes dos pequeñas revoltosas?—. Giramos hacia papá. —Pues papá verás nosotras... —Iremos a cazar—. —¡Danisha!—. —Qué odio los secretos y mentiras, me gusta ser recta—. En eso Danisha tiene razón además de ello es tan directa. —Era una sorpresa queríamos sorprenderlos o al menos yo—. —Me hare el sorprendido—. —Ya no cuenta papá—. —Yandar ve con Isis y Danisha—. —¿A dónde van?—. —Iremos a cazar—. —Pero si Maikel y Zarek.. —Si lo sabemos pero nosotros iremos por otra presa no Isis—. —Si—. Aunque no sabía cuál era esa otra presa. —Bueno vamos—. —Tengan ciudad por favor niñas—. —Papá cuanto tiempo tenemos viniendo aquí por favor—. Nos desplazamos junto con Yandar. —Papá se preocupa por ustedes—. —¡Demasiado! creo que mamá debería pensar en darle otro hijo para que se olvide de nosotras—. Dice Danisha. —Eso lo dudo—. Dice Yandar sonriendo. —Yo también lo creo—. Digo resignada. —Y cual es esa presa por la que vinimos—. —Seria genial pescar un gran pescado estoy cansada de comer carne—. Se queja Danisha. —Si podemos hacer sushi—. A Yandar se le iluminan los ojos. —Yo me comprometo hacerlo—. —Bien, yo hago las brochetas—. Digo emocionada. —Yo te ayudo—. Asiento nos desplazamos al mar buscamos un pescado grande, aunque los peces aquí miden como un metro más o menos, ya que la isla es inexplorada por el ojo humano, además la guardiana siempre está aquí con su novio o esposo. Al tener a nuestra víctima que mide como un metro cuarenta lo acorralamos y yo me encargo de atraparlo. Después de tener nuestro sushi lo limpiamos y lo llevamos a la cabaña para prepararlos. En la noche comemos hasta saciarnos. —Estuvo delicioso ese sushi y esas brochetas—. Nos alga Maikel. —Era obvio Isis, Yandar y yo la preparamos—. Sonrió. Después de unos cuentos de terror según Arian nos fuimos a dormir, en la mañana me levanté temprano y fui a explorar, el bosque me da tranquilidad y seguridad. —Pequeña Isis que haces tan sola por aquí—. —Hola Semyazza que haces aquí—. —Nada quise relajarme un poco le pedí permiso a tu madre—. —Okey—. —Además Abu Yaria dijo que necesitas entrenamiento—. —Podemos hacerlo después me gusta entrenar y eso.. pero necesito un descanso y tratar de ir con mente positiva para el nuevo instituto—. —Me parece bien princesa o mejor dicho ángel de la muerte—. —Aun no he aceptado—. —Pero tal vez lo haga—. —Tal vez no lo se—. —Nos vemos hermosa damita—. Se inclina ante mi. —No debes hacer eso Semyazza—. —Pero quiero—. Lleva su mano a mi rostro, sus manos están muy caliente. —Avíseme cuando empezamos—. —De acuerdo—. No se que le pasó. Corro de vuelta a casa, el tío Joseph y la tía Briana ya están aquí, todo el día nos la pasamos en la playa jugando toda clase de deportes. —Isis estás preparada—. —Si y tu—. Digo mirando al cielo. —Algo la verdad es que estoy nerviosa y tengo miedo—. —No debes temer tenemos todas las clases juntas y esta vez no nos vamos a dejar intimidar por nada ni nadie—. —Dilo por ti tu tienes magia y puedes hacer cualquier cosa—. —No tengas miedo—. —Tratare.. vamos a surfear—. —Si—. Tome mi tabla y nadamos hasta las olas... Yo si estaba ansiosa por comenzar en un lugar nuevo y no estuve que esperar mucho ya que el fin de semana había acabado para mi suerte. Ya era domingo y estábamos frente a la fogata. —Hey pequeña me dijeron que te vas a estudiar con los humanos eso es cierto—. —Si es cierto—. —Por que ya no quieres estar con los licántropos—. —No es eso Maikel, si no quisiera a los licántropos no anduviera con Vallolet o me hubiera alejado de ti y todos en la casa—. —Y entonces que es—. —No es nada—. —Aun te siguen molestando verdad, es por eso no es así—. —No vas hacer nada, prefiero huir como cobarde que lamentar una desgracia, no quiero ser vista como la demonio que desató una batalla o que hizo que los propios licántropos de la misma manada se enemistaron—. —Tienes razón muchos factores influyen en esto pero no estás sola Isis nos tienes a nosotros y él que se mete con los Luna Rubín Govea no sabe con quién se mete—. —Lo se y eso es lo que quiero evitar—. —No haremos nada por el momento pero no dudes Isis ni por ningún momento buscar apoyo en nosotros para eso somos familia y la familia se apoya—. —Lo se Maikel y gracias—. —No hay de pequeñuela—. —¡Oye ya tengo dieciocho!—. —Si pero sigues siendo pequeñuela para mi, así como para papá Darían sigues siendo su princesita—. —No cambiara—. —Creo que es imposible—. Sonrió. Creo que con esto acepte el por qué me quiero ir del Instituto, pero Maikel lo entiende, además que Maikel tiene el don de ver a través de las personas y ver sus sentimientos. Después de estar por dos horas en la fogata regresamos a la mansión o casa del Alpha como quieran decirle. Yo por mi parte ordene todo y me metí a la cama, mañana sería mi primer día en el Instituto, mamá nos llevaría. Cerré mis ojos y dormí como una bebé. Día siguiente. —Isis cariño ya estás lista baja a desayunar—. Dice mamá al otro lado de la puerta, pues mamá respeta mucho nuestra privacidad. —Si mamá ya voy—. Contestó poniéndome mis botines. —Wao mi amor estás preciosa—. —Gracias ma tu no quedas atrás, papá no te dijo nada acerca de ese vestido—. —Si pero no por sus celos y posesividad de macho Alpha voy a dejar de vestirme así—. Sonrió. —Eso nunca sucederá solo en sus sueños mas profundo—. La verdad es que papá no cambia siempre anda celando a mamá por su ropa. —Definitivamente nuestra luna Suprema es muy hermosa y muy sexy—. Y ahí está el tío Joseph metiendo leña al fuego como decía la difunta bisabuela, reí. Papá gruñe y el tío Joseph y la tía Briana explotan en carcajadas. —Sabes que no tendría ojos para nadie mas Adrián—. Mamá deposita un beso en sus labios. —Ah desayunar niñas que tenemos un recorrido largo no podemos desplazarnos—. —Eso es lo malo no poder usar tus dones en el mundo humano—. Dice la tía Briana. —No me importa aún así no cambiaré de opinión—. Estaba decidida además no soy de dar marcha atrás. —Lo tenia que intentar, Vallolet por lo que más quieras no te quites el brazalete—. —Como si su mate estuviera haya—. Dice mamá con media sonrisa. —No empieces Emily—. La tía la mira acusatoria. —Me cayó—. —Buenos días por que tanto alboroto—. —Tu tía Briana que es una escandalosa—. —Si y tu madre que sabe quién es la pareja destinada de Vallolet y no quiere decir nada—. Y con eso desayunamos, que sería de un buen desayuno si no hablamos de algo. Luego de él desayuno subí por mis cosas y baje. —Mi princesita hermosa cuídate mi vida—. —Si papá te quiero mucho—. Lo abrazo. —Y yo más mi pequeña—. Papá deposita uno que otro beso en frente y coronilla. —Darían amor deja la niña ya debemos irnos la verás luego a las dos de la tarde—. —Pasaré por ustedes—. —Si papá—. Me suelto de sus brazos y subo al auto. —Te veo en tu oficina—. —Si mi luna—. Mamá pone el auto en marcha.. Al llegar al instituto pasamos con mamá a la dirección por nuestros horarios y para que nos explicarán las reglas. Luego de eso mamá habla con el director y nosotras buscamos nuestros casilleros. —Debimos pedir un guía nos vamos a perder en este edificio—. —Vamos no somos tan despistadas—. —Si—. Miro a mi alrededor pero no logro dar con el número de mi casillero. —Hola disculpa la molestia, ¿sabes donde esta este casillero?—. Le pregunto a un chico. —Si en el tercer piso eres de último año verdad—. —Si soy Isis y ella es Vallolet somos nuevas—. —Si ya lo veo sus caras no me son reconocidas, soy Luis y también soy del último año deben buscar al final a la izquierda o tal vez a la derecha—. —Oh genial nosotras iremos por nuestros casilleros gracias por tu ayuda—. —No hay de que seguro debemos tener alguna clase junta—. Asentimos. Subimos al tercer piso y buscamos los casilleros. —Tu mira a la derecha y yo a la izquierda—. Empezamos a buscar y de pronto chocó con algo puntiagudo, mi cabeza se dio duro contra eso. —Lo siento estás bien—. Dice alguien acercándose, mi sangre se calienta. —Lo siento tanto te golpeaste no te vi—. Lo miro, su mirada es de un color cielo profundo me parece como si en verdad estuviera viendo el cielo. Sobo mi cabeza para disimular la ira que siento en este momento. —Yo.. yo.. —Déjame ayudarte—. Niego. —Por favor—. Se agacha a mi altura, sus ojos son tan hipnotizan tés... Creo que ya se encontraron el ángel y la demonía.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD