Pov Salomé Observo los diamantes que tengo entre mis dedos con una sonrisa enorme en los labios; son hermosas, preciosas prendas que desprenden un brillo perfecto. Tomo uno detallandola con cuidado sin poder creer lo que tengo entre mis dedos. Jamás en mi vida imaginé tener tanto; desde una embarcación completa hasta un bolsa con diamantes que deben de costar un dineral. Suspiro guardando la caja entre mi albornoz y me dirijo a la máquina de sprees. El capuchino ya está listo así que me sirvo una taza para luego llevarla a mis labios. Enseguida mis tripas truenan, como si lo que tomo no calma mi hambre sino que la intensifica. «Es como si tuviera un elefante ahí metido» En los últimos días no he parado de comer y mis caderas y vientre se estiran cada vez más como si… dejo reposar la ta

