Pov Damián. —¿Por qué mierda la trajiste? —le pregunto al imbécil de Brahin mientras aprieto la mandíbula. Lo veo suspirar antes de esbozar una sonrisa que se me antoja burlesca. —Ella quería venir, no puedes tenerla encerrada. Salomé es joven, bonita, talentosa y merece lucir sus atributos, divertirse —me deja claro y solo se me queda en la mente la palabra “bonita” «¿Por qué tienen que andar mirando lo mío?» —No es tu problema lo que hago o dejo de hacer con ella, —mascullo furioso—, no me gusta que ande por ahí en la calle y ya está, hay mucho peligro y solo quiero protegerla —le hablo mientras bebo mi trago de whisky. —Por supuesto —contesta el irlandés echando sus lentes hacia atrás. Dirijo mi vista al camino que da al baño y muevo la pierna con impaciencia esperando que regre

