Pov Damián La presión en mi cabeza es horrible. Siento como si el cerebro me fuera a estallar en cualquier momento. Además, que él pecho me late tan fuerte como si fuera un maldito tambor. Aprieto los dientes con fuerza mientras el rostro se me torna rojo. Lo sostengo entre mis manos y salgo corriendo escaleras abajo con él. El sudor de mi frente es exagerado al igual que él sudor de mis manos y aunque me siento débil no me importa, bajo las escaleras desesperado. Él no es solo un animal, él es mi mejor amigo y si se muere yo… —Joder brother resiste —Le digo acariciando su cara y él chilla causando que mi alma se agriete. «No puede morirse»; es lo que se repite en mi mente una y otra vez. —¿Qué comió Salomé? ¡Dime qué le dieron! ¿Quién le hizo esto a mi perro? —pregunto apenas llego

