El mismo día Londres Nadir ¿Soy valiente? No puedo asegurarlo, más bien guardé mi cobardía y no me deje asustar por los argumentos de la tía de Bahir, pero seguía tirando de un hilo esperando romperse, no lo hizo ese día, al contrario, sobreviví al almuerzo y quise reforzar los lazos con mi mujer pidiéndole que vivamos juntos, la idea era ser una pareja con todas las letras, darle la seguridad de mis sentimientos. Ella accedió mientras en silencio continuaba agonizando muy despacio, pero era mi manera de ganarle al tiempo, incluso quise creer que bastaban hacer unas maniobras y no caería en picada. Lo que no tuve en cuenta es que la vida no es como un avión, donde yo llevaba los controles y esquivaba los peligros, igual tomé la decisión que pensé mejor, aunque el destino termino por

