Sayen. —Que bueno que vayas a casa Saye. —Lane la abraza sonriendo—. En la mañana nos quedamos solas, podemos hacer de desayuno algo muy rico. —¿Vas a cocinar rico todo porque no vamos a estar?. —¡Ay papaaaa!. —Y si Lane, haces algo rico todo porque con Itamar no vamos a estar. —Te vamos a dejar, no seas desesperado. —todos nos reímos menos Itamar que va muy serio—. ¿Cómo pasaste la cena Saye?. —Bien, un poco incómoda pero bien. —Si, se hacia el idiota preguntando por ti. —Benjamín se gira a verlo a Itamar—. Una ganas de cortarle la lengua, viejo alzado. —Yerimen manejó bien la situación hijo, cuando te cases vas a hacerlo tu, mientras debes permaneces callado o se armaba... —Benjamín la abraza a Catriel por los hombros. —Te vi papá, yo decía, nooo, que Ita no diga nada por favor.

