Por primera vez en mi vida no me queje cuando mi madre eligió un vestido, tenía la cabeza demasiada ida como para protestar, así que me limite a complacerla y medirme todos los vestidos que ella eligiera, mi cabeza solo podía pensar en lo sucedido hace a penas dos horas, lo que me esperara cuando volviera a casa y como iba a hacer mi vida desde ahora. Casi tuve que echar a Ric de casa, me puso a hablar como un loco de lo sucedido con el nuevo robo, de las grabaciones y cuando al fin se calló, se paseo por toda mi sala recogiendo cosas que Zoe había dejado esparcidas por ahí. –Es la primera vez que veo este lugar desordenado– levanto una blusa que la chica se quito la noche anterior y la dejo sobre la mesa de centro. Me encogí de hombros e intenté restarle importancia. –Sí, llegue hace

