Frunzo el ceño.
Esto no es bueno.
Para nada.
Mientras presiono mi mano en la frente de Maya, siento que la temperatura aumenta más.
Miro por la ventana, y el sol está saliendo.
Sin embargo, no hay forma de que pueda enviar a mi hija a la escuela cuando se siente tan mal, lo que por supuesto significa que no puedo ir a trabajar.
Supongo que es bueno ahora que Luke sabe sobre la existencia de Maya. No tendré que explicarme desde cero, pero no sé si él no estará contento con eso. No he estado trabajando en la empresa durante el tiempo suficiente para saber cuán razonable es un hombre.
Pero, ¿qué diablos puedo hacer? Al final del día, mi hija es más importante. Será difícil, pero si se trata de eso, siempre puedo conseguir otro trabajo.
En algún lugar, de algún modo.
―Está bien, cariño, duerme un poco más, ¿de acuerdo? ― Le digo a Maya mientras me inclino para besarla en la parte superior de la cabeza. ―No te preocupes. Te traeré sopa y agua. Lo que sea necesario para que te sientas mejor, podemos hacerlo, ¿de acuerdo? Solo necesito hacer algunas llamadas.
Estoy bastante seguro de que Maya ya se ha vuelto a dormir, pero aun así salgo de la habitación en silencio para no molestarla.
Rápidamente, hago la llamada a la escuela de Maya, lo cual no es ningún problema. No es que esperara ningún problema de ellos.
Entonces tengo que recomponerme, prepararme para llamarlo. Mi corazón está absolutamente retumbando contra mi caja torácica, los nervios zigzaguean a través de mi sistema, tanto que apenas puedo recuperar el aliento mientras presiono el teléfono contra mi oído y escucho el sonido de timbre interminable.
Parece que Luke tarda una eternidad en responder el teléfono.
―Oye, Amanda, ¿está todo bien contigo? Aún no estás aquí.
La preocupación en su voz, la calidez y el cariño me recuerdan que no siempre necesito caminar sobre cáscaras de huevo.
No tengo que preocuparme de que me griten.
No todos los hombres son él.
―Mi hija no está muy bien, Luke, así que lamentablemente no podré ir a la oficina hoy ―titubeo ―Necesito quedarme en casa y cuidarla. Espero que eso no sea un problema.
Inhalo profundamente y lo contengo con fuerza en mis pulmones mientras espero con nerviosismo una respuesta.
―Oh por supuesto. No te preocupas por nada. Pobre Maya, espero que se mejore pronto. ¿Necesitas que lleve algo de la oficina? ¿Algo que deba hacerse? ¿O hay algo que pueda hacer para que sea más fácil? No quiero que te preocupes por atrasarte en nada. Estoy aquí para ayudar, después de todo.
Guau.
El apretado nudo en mi pecho se afloja.
¿Qué diablos me preocupaba? Realmente necesito salir de las formas en las que he estado atrapado para siempre.
Definitivamente, Amanda Spencer no puede volver a ser Amanda Lynn.
Estoy amando como soy ahora y así es como quiero quedarme.
―Gracias, Luke. Quisiera los archivos que he estado organizando si no te importa. De esa manera puedo tener algo que hacer mientras Maya duerme mientras se le quita la fiebre.
Luke se ríe ligeramente.
―Pensé que podrías. Tengo la sensación de que no te gusta sentarte y no hacer nada. Te lo traeré todo tan pronto como pueda, ¿de acuerdo?
Recito mi dirección, agradecida de que Luke esté preparado para hacer esto por mí. No muchos jefes lo harían.
De esta manera, todavía me pueden pagar porque técnicamente solo estaré trabajando desde casa para variar, y también puedo estar al día con todo.
No quiero quedarme atrás.
Me siento mucho mejor cuando cuelgo el teléfono.
Es casi divertido que estuviera tan asustado antes… o al menos sería divertido si esa no fuera mi vida por mucho tiempo. Supongo que todo ese comportamiento aprendido.
Sí, el que tuve que aprender solo para tratar de sobrevivir a él.
Como dicen las viejas costumbres no mueren y por más que luche, todavía está arraigado dentro de mí.
¿Siempre seré así?
Supongo que hasta que esté seguro de que me va a dejar en paz, siempre tendré este pánico corriendo por mis venas.
Mientras sigo mirando por encima de mis hombros, esperando que mi pasado salté y me atrapé, no puedo sacudirme el terror por completo.
―Un día―, me susurro a mí mismo mientras me dirijo a la cocina para preparar sopa para Maya. ―Un día, me olvidaré de él y nunca más tendré que preocuparme.
Pero ahora que lo tengo en mente, es si debería volver a buscarme en línea, por si acaso.
Quiero mantener un ojo en el caso de la persona desaparecida, pero tampoco quiero buscar demasiado mi propio nombre, en caso de que sea una forma de rastrearme.
No sé lo suficiente sobre tecnología para estar seguro de cómo funciona el seguimiento, pero me asusta muchísimo, para ser sincera.
Tengo que tener mucho cuidado, por eso lo he estado dejando atrás. Pero todavía da un poco de miedo no saber lo cerca que está la policía de acercarse a mí.
Mi mayor temor es que me obliguen a volver a casa, volver con él.
No creo que la policía tenga ese tipo de poder sobre mí como persona, pero podrían hacer que Maya regrese. No voy a permitir que mi hija se acerque sola a ese hombre aterrador.
El hecho de que sea su padre biológico no lo convierte en un padre decente.
No, ni siquiera es una opción, si soy sincero.
Maya nunca tendrá que volver allí sola. Por ella volvería a dejar que me torture si es necesario. Me sumergiré de cabeza en la vida de la que traté de huir, sabiendo que escapar por segunda vez simplemente no sucederá.
De eso estoy completamente consciente.
* * * * * *
TOC Toc. TOC Toc.
Soñolienta, me levanto del sofá y dejo que Maya mire el resto de la película animada que ha estado disfrutando durante la última media hora más o menos. Acaba de salir de la cama para ir al sofá.
Realmente no creo que se vaya a mover a ningún otro lugar pronto por un tiempo.
Me froto los ojos con fuerza, apenas pensando en quién podría estar al otro lado de la puerta hasta que la abro.
La cálida sonrisa de Luke es acogedora y aterradora a partes iguales.
Mierda, casi se me olvida que dijo que iba a venir a traerme trabajo. Tengo que admitir mientras recorro con la mirada su cuerpo que se siente increíblemente extraño tener a un hombre cerca de mi espacio seguro. Y no cualquier hombre, sino Luke. Mi jefe, en quien no puedo dejar de pensar.
―Ay, entra―. Me obligo a sonreír mientras doy un pequeño paso hacia atrás para invitarlo a entrar. ―Gracias por venir hasta aquí para traerme algo de trabajo. Te lo agradezco. ―
Miro a todas partes mientras camino por mi casa hacia la cocina.
Esto es definitivamente extraño; No sé muy bien cómo manejar esto. ¿Qué piensa Luke de mi casa? Sé que no tiene idea de qué nos trajo a Maya y a mí aquí, pero tiene una idea, ¿verdad?
Creo que se ha dado cuenta de que es malo, así que tal vez no me juzgue.
Sirvo café para ambos antes de quitarle los archivos.
Los empujo a un lado, lista para enfrentarme más tarde cuando él se haya ido y pueda pensar con claridad otra vez.
―No sabía qué podría necesitar Maya, así que le compré muchas bebidas y bocadillos de la tienda de camino aquí. Si hay algo más que necesites, házmelo saber.
Eso es… dulce.
―Oh genial, muchísimas gracias. ―Esto es tan bueno, y realmente no me lo esperaba.
Nunca he tenido ninguna ayuda con Maya, ni siquiera un pequeño gesto como este.
―Te lo agradezco.
Pero Luke simplemente sonríe como si esto fuera lo mínimo.
Si esto realmente es lo mínimo que debería esperar, entonces hace que todo lo demás por lo que he pasado parezca mucho peor.
Maya me llama, así que nos dirigimos a la sala de estar para sentarnos con ella mientras ve la película.
―Oh, siempre me ha encantado esta película―, declara Luke tan pronto como ve en qué está obsesionada Maya. ―Tienes tanta suerte de tener un día libre en la escuela para verlo.
Aspiro y contengo un aliento nervioso mientras espero a ver cómo responde mi hija.
Ella podría gritarle o ignorarlo por completo, y no podré decir nada, porque es hora de que Maya encuentre su voz y aprenda a expresarse también.
No soy el único que ha sido silenciado durante demasiados años.
Pero para mi sorpresa, ella no hace ninguna de esas cosas.
Ella le sonríe a Luke y comienza a hablarle sobre la trama de la película y algunos de los personajes de la misma. Ella debe sentir buenas vibraciones en él porque Maya no suele sentir simpatía por alguien así.
Me siento en el sofá, al lado de Maya y acaricio su cabello mientras habla, y continúa teniendo una conversación de ida y vuelta con Luke. En realidad, es muy agradable de ver. Tan agradable que incluso empiezo a ahogarme.
Porque, ¿cómo puede este hombre que acaba de conocer a mi hija ser más amable con ella que su propio padre? Eso simplemente no está bien.
Mi cabeza cuelga baja mientras la conversación continúa, recordando lo malo que realmente fue. Cómo Maya solía esconderse debajo de la mesa o debajo de su cama mientras los gritos rebotaban en nuestra casa, rebotando en todas las paredes, aterrorizándonos a ambos.
Recuerdo cómo solía gemir cuando las bofetadas la molestaban porque sabía que él me estaba lastimando. Cómo solía disminuir la velocidad en el camino a casa desde la escuela o las tiendas porque sabía lo que nos esperaba en casa.
Me entristece que Maya alguna vez haya tenido que vivir así. Puede que no sea el único aquí que debe desaprender todo el comportamiento de supervivencia que ha aprendido en el camino.
No creo que Jake se haya molestado siquiera en mirar a Maya, no como un padre. Y, eso desde que nació.
Ciertamente, nunca se sentó y tuvo una conversación adecuada con ella. Así no. Estaba tan envuelto en mi amor por Maya y tan acostumbrado a la forma en que me trataba que ni siquiera lo vi. No me di cuenta de lo odioso que era hasta que finalmente conseguí algo de distancia entre nosotros.
En realidad, solo fue el miedo de que él lastimara a Maya lo que realmente me afectó.
Eso es lo que me dio el coraje para correr. Lancé un dardo a un mapa y terminé aquí en Nueva York, lejos de él.
Pero hoy, me ha enviado escalofríos dolorosos por la columna vertebral. Probablemente, porque he tenido demasiado tiempo para pensar.
No estar en el trabajo me ha dejado solo con mis pensamientos, y están en estado de pánico.
Un día, Jake Jones me encontrará a menos que se dé por vencido primero. A menos que alguien más capte su atención y se olvide de que existo.
No sé cuáles son las posibilidades, pero es un escenario de ensueño. Nos deja a mí ya Maya libres para vivir nuestras vidas por fin.
Nos merecemos eso.
Mi hija sin duda se lo merece. Ella merece tener padres que realmente se preocupen por ella y quieran hablar con ella como yo.
Se merece algo más como esto.
Tal vez algún día podamos tener una vida perfecta.
Tal vez…