5- ¿Bailamos?

1245 Words
Capítulo 5: ¿Bailamos? POV Sofía El tiempo siguió pasando, mi princesa siguió creciendo fuerte y hermosa y yo continué con mis clases de baile y un matrimonio que se había vuelto rutina. Cuando Megan cumplió cinco años, yo sentía que estaba para más que pequeños bailes de presentación, a los cuales asistía por pertenecer al grupo de baile de la academia en donde trabajaba. Sí, luego de mucho tiempo decidieron que era muy buena en lo que hacía y me ofrecieron un puesgo como profesora, ¿La ventaja? Que había aprendido muchos estilos y me defendía muy bien en todos ellos, eso era lo ideal para mi siguiente movimiento. Me propuse plantearle a Marcos el fundar mi propia academia. El tenía el capital y yo el talento, de eso no había dudas. Esa misma tarde cuando llegó de trabajar, aproveche que nuestra niña estaba con mi madre y nos sentamos a hablar sobre eso. - Buenas tardes amor ¿Dónde esta mi princesa? - Buenas tardes Marcos. Megan está en lo de mis padres, la traen en un rato - Bien. ¿Tú ya merendaste? - No aún no. De hecho te estaba esperando para comentarte algo - Dime, sabes que cuentas con migo para lo que sea - Eso es lo que quería escuchar - Dije con una sonrisa en el rostro - Debe ser bueno para que te pongas así - A pesar de que dije que mi matrimonio se volvió rutinario, Marcos sigue siendo muy atento. Él nunca me frenó ante nada que quisiera hacer, por eso estoy segura que me apoyará en ésta locura - Es más que bueno. Es un sueño que tu puedes ayudar a que cumpla - Si está a mi alcance lo haré en este preciso momento sin dudarlo ni por un segundo, y si no lo está buscaré la forma de lograrlo - Muchas gracias, pero aun no te he dicho lo que es - Verdad. Te escucho - Mm, quiero abrir mi propia academia de baile - Dije sin bajar la mirada y él pareció sorprendido, pero no para mal si no en el buen sentido - Habrá que hacer algunos movimientos, pero cuenta con eso Sofi. ¿Ya tienes el lugar? - No tengo nada más que la idea aún. Primero quería contarte y proponertelo a vos - No sabes lo feliz que me hace que me incluyas en tus planes - Eso me dió un poco de pena. Siempre lo incluyo en lo que hago, pero no como él quisiera. No entiendo porqué mi corazón se rehúsa a amarlo, Marcos es el mejor hombre que he conocido, pero no puedo más que quererlo. - Siempre lo hago - Le dije guiñandole un ojo. Se sonrió y su sonrisa iluminó todo el lugar.. En eso sentí el rimbre de la casa sonar y sabía que era mi mamá con Megan - Seguro esa es nuestra princesa - Dije y fui directo a abrir la puerta. Marcos me siguió de atrás y al abrir una muy linda y sonriente niña apareció ante mis ojos - Papi - Dijo y corrió a los brazos de su padre yo rodee los ojos sin poder creer la situación - Siempre es lo mismo- Habló mi madre con un poco de pena, como recordando algo y supongo que es de cuando yo era chica Mamá estuvo un rato más ahí y se fue después de cruzar un par de palabras Los días y las semanas siguieron pasando. Encontré un buen lugar, al menos para comenzar. Marcos me dijo que estaba todo listo si de regularizaciones hablamos. Estaba eufórica, bueno más que eso, estaba feliz, empecé a promocionarla por las red*s social*s. La inauguración estaba cerca y mis nervios a flor de piel, hace varios días que no vengo durmiendo bien, le echo la culpa a todo lo que estoy viviendo y creo estar en lo correcto. Estoy volviendo loco a Marcos, pero él me aguanta todo. Incluso esta más presente que nunca para Megan y eso me tranquiliza bastante. El día de la inauguración llegó y fue todo un éxito. Con lo conocido que es Marcos, había mucha gente de la prensa apoyando y queriendo saber todo sobre "¿Bailamos?" Ese nombre estaba escrito con letras brillantesn en cursiva sobre la entrada en la parte de afuera del local. Yo las quería en n***o, pero el decorador dijo que llamaría más la atención de ese modo y no quise discutir, si luego no me gusta, lo cambio y listo. No quería quitarle los clientes a la academia donde yo asistía antes, pero fue inevitable. Muchos de los que allí eran mis alumnos, quisieron seguirme hasta aquí y ¿Quién soy yo para negarme? En verdad lamento que se hayan ido de allí, pero no es mi responsabilidad. Cada quien va a donde quiere o puede ir. No voy a ser yo la que los eche de aquí. Los primeros meses fueron complicados, económicamente hablando. Marcos siempre estuvo al pendiente de los números hasta que nos estabilizamos y decidimos contratar a alguien más para que se encargue de ese asunto. A parte de eso me jugó en contra mi edad. Tener apenas 24 años y ya poseer mi propia academia de baile no inspiraba mucha confianza, por lo que decidimos dar la primera clase totalmente gratuita. Eso nos favoreció mucho, en verdad soy buena en lo que hago. La gran mayoría de más que vinieron a probar volvieron y eso me demuestra que no me equivoco en la percepción que tengo de mi talento y dedicación. Los meses siguieron pasando, llegó el cumpleaños número seis de nuestra princesa. En este invitó a muchos compañeritos y vinieron casi todos. La fiesta, como todos los años, fue organizada por un profesional y nosotros solo nos dedicamos a disfrutar junto a ella. Esto cada vez está mejor y es más rentable. ¿Bailamos? Es muy conocida entre las personas que se dedican a esto y eso me pone muy contenta. Significa que no estoy haciendo tan mal las cosas. Han pasado muchos años desde que fundé la academia de baila, exactamente 7 años y es todo un éxito. Pero no uno mediocre, uno en verdad bueno. Ya es una academia de prestigio, los precios de las cuotas son bastantes elevados, pero también regalamos becas a aquellos que tienen el talento, pero no la economía para sustentar un lugar como este. Me siento orgullosa de poder hacer eso. Por suerte yo siempre tuve a alguien que me cubriera ese gasto. Primero fueron mis padres y luego Marcos. Voy a estar eternamente agradecida con ellos por eso. Pero sé que hay muchos que quieren acceder y no pueden, por lo que si está dentro de mis posibilidades ayudarlos, siempre me voy a inclinar por hacerlo. Mi pequeña, ya no está tan pequeña, es una adolescente bastante rebelde y su papá la sigue consintiendo en todo. Creo que eso nunca va a cambiar. Marcos y yo estamos bien, nuestra intimidad se ha reducido un poco y él está más pendiente de su trabajo y de los pretendientes de Megan. Aunque ella es chica todavía para novios, o eso creo yo, él ya está paranoico. Lo que le espera a esta pobre chica cuando traiga a su primer novio, bueno, más bien lo que le espera a ese pobre chico que se atreva a pisar nuestra casa de la mano de la princesa de papá.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD