KYLLIE
Mas nerviosa no podía estar, era la primera vez que algún chico me invitaba cordialmente a acompañarlo a algún sitio y sobre todo, que era Drew, bien sabia que se iría al día siguiente para su competencia de la PBR, tal vez allí en medio de todo eso encontrara a alguien mejor que yo, por que una chiquilla como yo, tan poco segura de si misma, ¿que podía ofrecerle a el? NADA, eso es, nada y nada mas que nada...
Pero, no quería que las cosas fueran así, quería aunque fuera un poco de Drew para mi, un pequeño e ínfimo recuerdo, ¿ que era mucho pedir? , ¿Acaso eso me hacia ser una indolente e insensible mujer egoísta? Sabia que no quería ser como mi tía, quien siempre proyectaba esa aura malvada y dominante a mi alrededor.
Si bien, no había sido yo quien pidió su compañía, sino que fue el quien pidió la mía y eso me hacia sentir una extraña sensación de calidez y seguridad en mi interior, mi querido salvador, un vaquero de armas tomar, o mas bien, Riendas tomar, quería un pedacito de mi tanto como yo quería uno de el.
Después de tanto pensarlo, tan pronto como deje de pensar, las palabras salieron de mi boca, mientras el abría mas la puerta.
- Hmmm, ok - dije e intente subir en la alta camioneta, pero al Drew notar que no podía - Dame tu mano - dijo y me subió.
-Uff, lo siento, siempre te estoy molestando - digo mientras limpio mis manos en la cinturilla de mis pantalones y acomodo mi sombrero, entonces el sonríe - Tranquila, no me molestas - dice para quitarse su sombrero y poner las Ray Ban sobre su coronilla, haciendo que su cabello se mueva con el tacto de las gafas.
Pronto, la música del reproductor de Drew, es la que llena el ambiente, convirtiendo nuestro espacio en un calmado y tranquilo entorno en el que ambos nos unimos a la voz de Rascall Flats, - Bless The Broken Road.
Una vez la canción termina, nuestro recorrido en camioneta también lo hace, el baja de su lado y luego da la vuelta para extenderme sus brazos y ayudarme a salir , suavemente me pone en suelo o tierra firme, que para mi en ese momento se siente mas como arena movediza, el sonríe y poniendo sus gafas en sus ojos me ofrece un par de gafas a mi y se pone su sombrero.
- Bueno, tal vez no te parezca muy atractivo el lugar al que te traje, las chicas siempre gustan de lugares mas hermosos y ...- lo interrumpo a mitad de lo que decía.
- Querrás decir la mayoría, a mi no me importa si me llevas al fin del mundo, me importa es la persona con la que estoy, ¿sabes? - digo
El sonríe y moviendo un poco su sombrero sonríe - De verdad, eres especial, sera afortunado el chico que se quede contigo - dice
Me sentía aterrada y molesta, ¿por que no podía ser el, ese chico que yo quería para mi futuro... A lo mejor, yo no era suficiente para el, o simplemente tenia miedo de saber de lo que yo huía.
- Tal vez, eso supongo - digo - ¿Supones?, ¿A que viene eso? - pregunta, yo me encojo de hombros y sonrío - SE nota que no escuchaste mucho de lo que te dije, eres el primer chico con el que estoy fuera de casa, de hecho si mi tía se entera, de seguro me comerá viva - dije
- Uff, suena como si tu tía fuera "La Condesa Sangrienta" * - dice, y quizá no esta muy alejado de la realidad, por que lo que ya he descubierto por mi misma, me ha dejado con el terror a flor de piel.
- A lo mejor y no le falta tanto - digo y el pone seguro a la camioneta mientras empezamos a caminar hacia el rancho al que me ha traído.
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Durante un rato, se concentra en contarme la historia del rancho en el que estamos y de como llego a ser propiedad suya, me cuenta la historia de amor de sus abuelos y de como estos habían decidido dejarlo todo y empezar de nuevo, luego de que sus hijos dejaron el nido...
Eso para mi, era verdadero amor, y cuando Drew hablaba de ello, lucia como si el también lo creyera, pero le costase experimentarlo en su vida.
Quería poder ayudar a Drew, pero el se iría pronto, es decir en unos dos días, así que el tiempo no era mi aliado, pero quizá si lo seria la distancia... Pero finalmente, si yo me cansara de ayudar a Drew, cosa que dudaba, ¿quien iba a cuidar de mi?
- ¡Oye! Hey!, ¿te encuentras bien? - pregunta Drew con preocupación, con una sonrisa le doy a entender que estoy bien y me lleva hacia un establo donde hay un par de caballos.
- Escoge uno - indica y yo selecciono el café claro de manchas blancas que al parecer es una tierna yegua de nombre Mulán - ¡Gracias! - digo una vez me ayuda a montar el caballo y damos un paseo por el terreno de sus abuelos, ahora considerado como suyo.
- Kyllie, eres una chica muy guapa - dice mientras guardamos los caballos en el establo - ¡Gracias!, tu no estas nada mal - digo
El sonríe - Sabes, lo que hago, tengo mucha fama con... - de nuevo lo interrumpo - Por favor, por favor no lo digas, lo se, solo seré alguien que te observa, si es lo que quieres - digo
- No estoy acostumbrado a que alguien y menos una chica tan linda como tu, sea seria en querer estar a mi lado, y la verdad no estoy seguro de poder ser la mejor persona para ti, pero créeme que me siento como un idiota por no querer intentarlo - dice
- No te conozco, tal vez te he visto, pero con una sola vez que te vi, nunca deje de pensar en ti y ahora que se quien eres y como eres, me sera aun mas difícil hacerlo, creo que siempre pensare en ti - dice y acaricia mi rostro, mis ojos se cierran ante el toque de su mano, pero a lo mejor es lo máximo que puedo tener o ¿no?...