Capítulo dieciséis: Cobarde Sello una caja con cinta adhesiva y me dispongo a llenar la otra. A pesar del cansancio, no he podido dormir bien en las últimas noches. Y creo que no podré hacerlo hasta que se solucione todo. Oliver me tiene harta y estoy cansada de esperar. Tengo que continuare con mi vida y ahora me siento más fuerte y lista para hacerlo. Si hubiese sabido que diciéndole todo me liberaría de esta forma, lo hubiese hecho hace rato. Tal vez él no sepa lo que quiere, pero yo sí. No pienso ser la tercera en discordia y no pienso engañar a las personas que quiero. —Ehh, ¿qué se supone que haces? —entra Fabiola con mi café de la mañana—. ¿Y a qué hora llegaste? Son apenas las ocho y esto parece un trabajo de horas. —Cerca de las seis de la mañana —contesto pasando la cinta sobr

