Cuando llegue al salón Braulio ya no se encontraba ahí. Natalia sale del restaurante seguida por su molesto gualda espalda que no la deja sola ni un solo segundo. Cuando se encuentra afuera del restaurante ella mira a su alrededor, pero no hay señales de donde puede estar el auto y su molesto marido. —Al parecer se fueron sin nosotros dos. — le dice al él gualda espalda, quien se encuentra tranquilo y despreocupado. —Espere aquí un momento que yo iré a buscarlos. —Ok —le responde algo sorprendida ya que la estará dejando sola cuando él se la ha pasado vigilándola todo el tiempo. Natalia pensó en irse varias veces, pero por alguna razón ella no movió un solo pie de donde está y simplemente se limitó a esperar a que la vengan a recoger. Pasaron alrededor de diez minutos y ella continúa

