Vi a Rosa acercarse en aquel lugar ni tan agradable, este comedor no era tan genial como el de los turistas, estaba sucio y no se veía tan sabrosa esa comida, lamentablemente los lugares turísticos en su mayoría allí no dan buen trato a sus empleados.
Besó mi mejilla.
— Hola amor — me dijo, ¿Cómo has estado? Pensé que no me verías.
— Hola bonita— respondí, ¿Cómo no verte si eres lo más importante aquí?
— vamos a merendar algo —dijo Rosa.
Entonces comimos un poco de pan tostado, entonces le pregunté por aquel hombre de la puerta, me había caído tan gordo por la forma que me habló y a veces me miraba, parece que a él también le gusta Rosa, mínimo eso es lo que pasa.
—Él es Marcos y es un buen amigo mío— dijo.
— No entiendo por qué insistió tanto en que te cuidara como si estuviese interesado en ti, como si tienes algo más que contar o un pasado escondido.
—No hemos terminado de hablar — Julián, eres aún muy reciente en mi vida, además necesitamos hablar más.
Te di la oportunidad de conocerme, y estos son los días perfectos para hacerlo. ¿O crees conocerme porque tuvimos sexo anoche?
— No— respondí, conocer no es tener sexo, te invito a Salir está noche— le dije.
—sería un placer respondió.
—¿A las 7 pm estaría bien? — dije
— si — respondió Sara.
— Solo te pediré una cosa— Sara
Espero que esta noche, contemos nuestras historias y asi podamos conocernos más.
— De acuerdo— respondió, búscame donde me buscaste la última vez, en el parque cercano a mi casa.
Fui a mi habitación, y llamé a mi madre ya que hace días estaba un poco entretenido y no había sacado tiempo para ella.
— Hola hijo, ¿Cómo has estado?
—Hola mamá, muy bien, estar aquí es muy relajante.
—¿Cómo está papá?
— está bien, aunque siente un fuerte dolor de cabeza desde ayer y ya nos estamos preparando para ir al médico.
— ¡Que mal! espero papá mejore Pronto, por favor dile que le quiero mucho y que me llame cuando pueda para saber de él.
—Hijo estuve hablando con Joel y me dijo que estabas muy ocupado en tu estadía, ¿Has conocido un amor?
— yo no supe que decir, Rosa no me había dicho que era mi novia o algo así, si no que había desnudado sus deseos sexuales hacia mí, y yo que la deseo accedí sin dudar. Mamá se preocupa demasiado por mí, pues sabía que desde que murió mi esposa soy algo diferente, callado y un poco alejado de las cosas divertidas que según la gente es vivir, ella deseaba que yo ya pronto encontrara a alguien en mi vida.
Entonces le dije que había salido con una chica pero que no teníamos nada formal.
Se hacía un poco tarde, le colgué a mamá, y fui a prepararme.
Yo nuevamente esperaba una gran noche, así que me preparé para ello con dinero y bebidas suficientes en mi mercedes rentado.
Una vez más una buena noche se acercaba, así que nuevamente me preparé, pero en esta ocasión le comuniqué a mi amigo Joel que estaría fuera del hotel con Rosa, pues así evitaba un gran problema como la última vez, cuando llamó a seguridad porque no me encontraba por ningún lado, como si acaso fuese yo un niño.
Eran las 6:50 pm, ya se estaba haciendo un poco tarde, y nuevamente un tránsito congestionado.
Al llegar recogí a Rosa en el parque cercano y la llevé a tomar unos tragos a un bar llamado fuego, ella vestía un vestido Rojo y tacones, y a mí que me gusta ese color me llamaba la atención, allí solo se vendía bebidas costosas y la atención era buena.
Tomamos dos copas y fuimos a la pista de baile, Así como hicimos el amor una noche antes así bailamos, como un preludio de la acción venidera.
Así que sin mediar palabras la pegué a mí y la besé, entonces fui por unas llaves para tomar una habitación.
Ella me miraba de lejos y mordía sus labios de ganas por mí, yo solo sonreía.
— Tenga señor, habitación 102 dijo el encargado así que tomé mis llaves y fui por el manjar y la traje de manos, antes de entrar al cuarto la tomé en mis brazos fuertes pero con días sin ejercitar y la lancé a la cama.
No hubo más palabras, solo suspiros, y gritos de pasión.
¡Qué intensos! Rompimos el espaldar de la cama así que como no queríamos pagarlo, cuando terminamos salimos lentamente tratando de no morir de risa, entregamos las llaves, pagamos y huimos de allí.
Fue una aventura muy divertida y apasionante y entonces decidimos comer hamburguesas en un puesto de comida rápida a 5 kilómetros del hotel donde me quedaba.
Entonces le pregunté quién era Robert Miller y porque el seguridad de la puerta donde estaba de servicio ese día lo había mencionado y me había preguntado si era yo
Ella me dijo que esto es una historia difícil, que por el momento no me preocupara, que Luego me contaría, pero luego de yo insistir tanto, decidió contarme:
Robert Miller es mi ex novio, todo lo di por él y hasta vivimos juntos unos meses.
No puedo dudar que he quedado marcada luego de esta relación y ha sido muy difícil estar feliz con alguien más, por lo tanto, después que lo expulsé de mi casa jamás he buscado a alguien más para amar, y de hecho no quiero amar.
Entonces le dije:
—¿No quieres amar?, Entonces, ¿pierdo mi tiempo?
— No— respondió, no lo pierdes, me vuelves loca cuando me tienes en tus brazos, cuando me tratas bien y me buscas, cuando estás en mi... — creo que podemos llegar a amarnos, pero enséñame, estoy marcada por un pasado oscuro de abusos de todo tipo de mi ex esposo y aún me busca para hacerme daño, por eso Marcos él seguridad te trató así, se sabe que ha intentado entrar al hotel solo para agredirme pues cuando me fui de su lado quedó enfurecido, hace tres años ya de esto pero aún él está dolido por yo haberlo dejado.
—Julián, mis intenciones contigo son las mejores, son esos pensamientos de familia y amor, no solo sexo pues me entrego a ti, pero ya sabía de ti más de lo que pensaba y ya sabía el hombre que eres, sumando a que estás súper guapo y mis ganas crecen a mirarte, solo demuéstrame que me amas y enséñame a amar, entonces yo te amaré y seremos felices.