De vuelta a mi país, devuelta a la realidad de mi vida, el viaje en avión fue largo pero confortable, una sexy azafata me atendió como a nadie más, y rompiendo la ética de trabajo me llamaba galán. Mi amigo Joel estaba muy triste y yo consolaba en el camino, mamá me esperaba con papá en Aeropuerto junto a Sara la esposa de Joel para recibirnos, cuánto me costó bajar, no pude disfrutar mis vacaciones en punta cana como quería, pero quedaba una vida, además sacaré tiempos e iré a ver a Rosa en tres meses, insistiré hasta traerla conmigo, ella es lo que necesito, la ansiedad me controlaba solo pensar que tenía que retornar a mi vida de doctor ocupado, me causa mucho estrés. Al bajar nos recibieron con muchos abrazos y dieron condolencias a mi amigo, y yo quería volver y estar con Rosa.

