Camila Albora Despierto sintiendo un pequeño dolor en mi entrepierna el cual me provoca que suelte un pequeño jadeo por la molestia. Despacio abro mis ojos, pero lo vuelvo a cerrar porque la luz que se filtra por el ventanal pega de lleno en mis retinas «¿Quién dejo la ventana abierta?» interrogo en mi mente. Nuevamente los abro hasta acostumbrarme a la luz que entra por ella, observo como Xander me mira desde un pequeño sofá que tiene en su habitación, sus ojos están rojos, con cuidado me siento en la cama y cubro mis pechos con la colcha para mirarlo sin entender que sucede. —Xander, ¿Qué pasa?—cuestiono muy preocupada porque este me observa con sus ojos rojos y puedo sentir a través de nuestra conexión su enojo y dolor por lo que no comprendo nada «¿Por qué se siente de esa manera?»

