Capítulo 8

1216 Words
Isabela* Dejo que la doctora revisa mi cuello el que me quiere un poco gracias gracias a que jackson apretó bastante fuerte.  La puerta se abre haciendo que mi tío entre dejando ver que se nota bastante preocupado. - ¿Cómo estás?. - Pregunté acercándose a mí. Baje la mirada sintiendome mal, tengo que admitir que me pone así el hecho de que incluso él me lo haya anunciado. - Bien. - Susurré Levanté la vista un momento y negué. - Yo iré. - Informe sin más que decir, creo que es lo mejor, para él y para mí. - Suspiró y asintió. - Respeto tu decisión, el papeleo tarda un día, llevar a cabo la vuelta cuando termine ¿esta bien? - Dijo mientras me abrazaba. Respondí su abrazo, nos separamos para luego salir de la enfermería. - Aun no entiendo que pasó. - Murmuró haciendo una mueca y tratando su mano a su rostro. Le observé un momento algo confundido y entendí que tal vez se refería a la acción arrepentida que Jackson había hecho ya que tenía mucho tiempo sin lastimar a alguien. - Estaba molesto. - Explique con la mirada agachada y jugando con mis manos un poco. - ¿Conoces la razón? - Preguntó curioso. - Asentí avergonzada y suspicaz. - Se molestó porque no fui a verlo en todo el día, cuando llegué ahí me dijo que era una zorra e igual a todas, después me atacó pero parecía que no sabía qué estaba haciendo. - Explique logrando que mis ojos se llenen de lágrimas al recordar lo que había sucedido. Estaba sorprendido, casi igual que yo, no lo culpo, Jackson me había perdido un extraño cariño que no aparenta ser sano. - No esperaba este tipo de comportamiento en alguien como Jackson - Murmuró pensativo. Eso me lleno de sorpresa, aunque tampoco tanta, los rumores decían que era malo y que su comportamiento no era el mejor con los demás. — ¿De que hablas? — Me atreví a preguntarle llena de curiosidad. Se quedó en silencio, como si decirme no tuviese sentido. — No es nada, asegúrate de descansar, nos iremos en cuanto antes, no olvides tus cosas. - Dijo dándose el vuelta yendo a su oficina. Suspire y mire la puerta de mi habitación ni siquiera había notado que ya hemos llegado, tal vez mi distracción se deba a que no dejo de pensar en lo que paso, no esperaba que él actuará de esa manera tan... Horrible yo aprecio a Jackson pero no puedo soportar este tipo de abusos de su parte... Jackson* Esos bastardos me ataron a la cama y me colocaron un sedante no muy fuerte que por lo menos me mantiene despierto, no puedo creer lo que hice, ese no era yo, casi termino con la única luz que me mantiene vivo, por un momento arruinó todo, pero sé que ella volverá, tiene que venir aquí y decir que me perdona, que no fue nada, que me ama, que nunca se va ha separar de mí, ella vendrá y me perdonará de eso estoy seguro. Ya es hora de que cruce esa puerta, ya es momento de que venga a decir que me perdona lo que le hice y que todo volverá a ser como antes.  La puerta se abre dejando ver a otra enfermera que no es ella haciendo que me sienta desesperado y decepcionado al mismo tiempo. — ¿Donde está? — Pregunte molesto mirando mal a la zorra frente a mí. Alzó una ceja dejando ver la obviedad y con fastidio que logró causarle. - No es evidente, ella no vendrá, bueno eso era de esperarse después de lo que le hiciste, creo que lo mas natural es que no lo haga. - Dijo colocando el plato de comida sobre la mesa. Me queda neutro, metido en mis pensamientos sin saber que hacer o cómo reaccionar ante lo que me ha revelado, ¿No vendrá más ?, ¿Pero porqué ?, ¿Ella me ama tanto como yo la amo? No puede hacerme esto, no debe dejarme solo por un pequeño error que cometa al actuar de esa manera, pero no me escucha, no entiende lo que siento y eso me hace enfadar. - ¿No comerás? - Pregunté con fastidio sacándome de mis pensamientos. - No. - Conteste neutro sin mirarle. Escuche como se puso de pie y caminó hacia la puerta dispuesta a marcharse pero no debo dejarla, bueno, no antes que me liberé de aquí para ir por lo que me pertenece ... Isabela* Miro al director del hospital el cual está arreglando el papeleo de mi renuncia. - Aún no puedo creer que te vayas eres una excelente enfermera todos los pacientes están cómodos contigo y ni hablar de Jackson él estaba muy cómodo y tranquilo e incluso había mejorado. - Murmuró sin poder creer de lo que le hable la referencia lo que pasó con jackson. - Yo tampoco, aún no puedo creerlo. - Susurré bajando la mirada. Mantuvo su mirada en mí un momento y luego suspiro. - Bueno Bella, fue un gusto tenerte aquí estos meses espero que consigas un empleo lo antes posible. - Dijo con amabilidad. - Muchas gracias. - Conteste colocandome de pie y estrechando su mano. Salí de su oficina y fui hacia mi habitación para seguir guardando mis cosas, mañana temprano mi tío me llevará de vuelta a mi casa, de ahí yo voy alistar todo y volveré con mis padres, tal vez allá logré encontrar un buen trabajo como enfermera. Jackson * - Espera - Pedí haciendo que pare y se giré a mirarme. - ¿Sí? - Preguntó mirándome algo nerviosa. Le di la mejor sonrisa que pude, aún no entiendo porque las mujeres pueden cae tan rápido, aunque Bella no es tan fácil como estas tipas. - Eres más hermosa que mi antigua enfermera, creo que puedo acostumbrarme a ti en cuánto antes - Mentí aún con esa apariencia amable. Sonrió y se sonrojo haciendo que yo sonría por dentro al saber que es tonta y cae rápido ante mis juegos. - ¿Porqué no vienes aquí y yo hablas de ti? - Sugerí haciéndome a un lado para que pueda sentarse junto a mí. - Caminó a mi dirección y poniéndose a mi lado, fue ahí cuando comenzó a hablar sobre ella y su vida estúpida. Después de escuchar estupideces de su parte decidí verificar si ya había tomado confianza en mí. - ¿Quieres pasarla bien? - Pregunte susurrando en su oído. Me miró sorprendida y luego asintió, mientras se mordía el labio, maldita zorra fue la primera que llego a mi mente al verla de esa manera. - Entonces tienes que quitarme esto para poder complacerte. - Susurré cerca de sus labios. Dudó unos segundos pero después accedió, sus manos quitaron la camisa de fuerza lo que me hizo sentir más satisfecho, le di un nivel empujón haciendo que recueste en la cama. Me subí encima de ella y acerqué mi rostro al de ella lo suficiente, cerró los ojos esperando a la besara pero es más que obvio que eso es algo que no pasará, baje mis manos hacia los bolsos de su uniforme y saque la llave de mi habitación, la mire con una sonrisa burlona y llevar mis manos a su cuello el cual quebré sin esfuerzo. Me baje de su cuerpo sucio sin vida y fui hacia la puerta para abrirla. Nadie me va a separar de ella, no me importa tener que matar a todos los de este maldito lugar, ella vendrá conmigo ... Espero que les guste. Gracias por leer. Voten y comenten. ❤️
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD