Capítulo 6

1001 Words
Jackson * Aquí estoy sentado en la orilla de la cama mientras me muevo de manera lenta hacia adelante y hacia atrás, esperando a ese hermoso ángel entre por la puerta y alegre mi día justo como lo he hecho durante todo este tiempo que la tuvo a mi lado. Ella se a convertido en todo para mí, es el motivo por el cual él decidió seguir con vida y ella lo sabe aunque trato de no acercarme mucho ya que podría asustarla y alejarla de aquí y eso es lo que menos quiero.  Desde hace semanas me ha tomado confianza puedo verlo con solo escuchar hablar conmigo con naturalidad, me cuenta sobre su vida y sobre ella haciendo que me sienta completo, si se mantiene a mi lado no necesitaré a nadie más.  Salgo de mis pensamientos al escuchar la puerta abrir y ver que entra, lleva en sus manos dos charolas de comida. - Buenos días, Jack. - Dijo amable llamándome por ese sobrenombre que eligió solo para mí. - belleza. - Dije con una sonrisa. Caminó hacia la pequeña mesa y dejó en ella las charolas para después caminar hacia mi dirección, al estar frente a mi llevó sus lindas y finas manos hacia los broches de la camisa de fuerza. _ ¿Creí que te lo habían prohibido? - Murmuré mirándola. - No importa, quiero que desayunes cómodo. - Dijo dándome esa hermosa sonrisa. El último broche cayó haciendo que logre estar libre, se separó un poco de mí y se dio la vuelta para ir hacia la mesa, yo la sigo y yo siento frente a ella mirándola.  Bajo la mirada para ver qué es lo que vamos a desayunar, en la charola se encuentra un plato con huevo revuelto, un poco de fruta y un pequeño vaso con gelatina, la comida se ve bien incluso dudo que las mujeres sucias de la cocina lo hayan preparado. - Espero que te guste Jack yo lo prepares. - Informó sonando feliz. Levante la mirada y la observación con una pequeña sonrisa aunque por dentro tengo una grandísima sonrisa que asustaría a cualquiera. - ¿Cómo fue que te permitieron preparar un desayuno? - Pregunté curioso. Esas mujeres muy a penas salen de la cocina para dormir, espero que mi bello ángel no haya tenido dificultades con esas tontas o desafíos que darles una visita. - La cocina está libre si te despierta temprano. - Contestó mirándome. La mire y asentí, empecé a comer al igual que ella, ninguno de los dos mensajes una sola palabra, eso es algo raro y que normalmente ella trata de tener conversación. Después de estar unos minutos pensando decidí preguntarle qué es lo que pasa. - ¿Belleza pasa algo? - Pregunté alzando una ceja. Dejó de comer, hizo una mueca y luego volteó a mirarme. - Jack, mañana no podrás venir a verte, otra enfermera se hará cargo de ti - Informó sin mirarme. Sentí como mi corazón se detuvo ante sus palabras, ella no vendría a verme mañana ¿qué demonios haré sin ella ?, ella debe estar aquí conmigo, debe estar a mi lado porque ella es mía. - Tú eres mi enfermera. - Dije molesto colocándome de pie. Sus ojos expresados y expresados un poco sus manos demostrando que está a la defensiva. - Sé sé Jack, pero mi tío me pidió que le ayudara con un paciente. - Explicó mirándome nerviosa por mi reacción. Apreté la mandíbula y los puños ante eso, no me interesa lo que otros quieran, yo soy él único que importa aquí y quiero que esté conmigo. - ¿Y tú qué ?, ¿Dónde demonios quedo yo ?. - Grite molesto. - Jack cálmate. - Pidió nerviosa. - Al diablo con eso.— Grité aventando la mesa a un lado. Me miró sorprendida y se colocó de pie alejándose de mí, mientras daba un paso hacia ella se encargaba de dar uno hacia atrás. - Vendré a verte cuando pueda. - Susurró con miedo. Eso me hizo sentir más miserable de lo que ya me siento, no deseo ser la segunda opción, lo quiero todo. - Yo no quiero tu maldito tiempo de sobra, yo no quiero tus sobras, quiero serlo todo. - Grité enfadado. Lleve mis manos a mi cabeza dejando que la ansiedad me consuma. - Jackson si sigues actuando así, las guardias vendrán - Grabando el trato de calmarme. Levanté la mirada observándola con una sonrisa sombría. - Los mataré si tratan de tocarme, los mataré a todos. - Grité corriendo hacia ella.  Isabela* Sentí como Jackson me acorraló contra la pared dejándome sin salida, miré sin poder creer que me tiene atrapada de esta forma, no creí que al decirle tal cosa se pondría de esta manera tan agresiva. - Dime que vendrás mañana. - Pidió de una manera en la que hizo que mi pecho sintiera angustia. - - No puedo hacerlo. - Susurré nerviosa. Se acercó más a mí y presiono su cuerpo contra el mío haciendo que sienta miedo de él, hace unas semanas deje de ver a jackson como mi paciente y comencé a verlo como un amigo, aquél que ha sufrido demasiado y necesita compañía.  Salgo de mis pensamientos al escucharlo. - Promete que vendrás. - Susurró rodeandome con sus brazos. Me sorprendí ante eso y decidí contestarle de manera positiva, para ser sincera aún no sé si tengo la oportunidad de venir a verlo, pero haré lo posible por hacerlo. - Si. - Susurré Se separo de mí y volteó a mirar la mesa la cual está volteada y las charolas tiradas mientras la comida está esparcida en el suelo blanco. - Lo siento. - Murmuró. Me quedaré callada y camine hacia allá, es obvio que eso no se va a recoger solo, me agaché y empecé a limpiar todo, jackson se incló al igual que yo y empecé a ayudarme. Aun no entiendo mucho de él en algunas ocasiones parecer ser alguien normal y en otras veces ser una persona diferente, se convierte en ese asesino que masacró a su familia y los vecinos ocasionados una terrible matanza.  Pero es mi trabajo y también le tomé cariño, jackson es como ese hermano mayor que nunca tuve ...  Espero que les guste. Gracias por leer. Voten y comenten. ❤️
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