Sujeta al brazo de mi padre acaparé las miradas de todos los que se encontraban al final de las escaleras, nunca me he sentido tan nerviosa como en este momento y si me paro a compararlo con el día de mi boda.... no sé como llegaré al altar. Al llegar abajo Roger inclina su cabeza en dirección a mi padre y la conversación con mi madre por la mañana hace que me vuelva a poner colorada y que quiera acabar con esta incomodidad de una vez. Me sujeto al brazo de Roger después de dejar un leve beso en la mejilla de mi padre y nos dirigimos a la entrada, un par de chicas colocan la cola del vestido para que la gente al entrar abra su boca sorprendida. Uno por uno los invitados van entrando, saludar y hablar con todos se hace más fácil y sencillo después de las clases con Rottenmeier. Los traje

