Me giro y bajo las gradas, la ropa es cómoda Pero estoy segura que para ellos sera tentador, en el camino me hago un moño desordenado. Para mí es como estar en mi cubículo, las calcetas y blusa son blancas, mis bragas rosa pastel, perfecto. Cuando bajo los escalones que dan al área principal me da una punzada en el pecho tan fuerte que me hace caer de rodillas, mis ojos se cristalizan y trato de no gritar cubriendo mis labios, siento una mano en mi hombro por la parte de atrás y una presencia acercarse a mi oído por atrás. — Cuida tus pasos por qué no somos cualquiera, hazlo antes de que te lastimen tus elecciones... El agarre es tan firme y fuerte que grito y me giro con intención de golpearlo pero solo es Isis que trata de quitar su mano Pero sigue presionando... — Maldito... — me e

