Suspira relajándose, unto de la pomada en sus heridas con decadeza, Abro sus piernas untando en la herida interna de su muslo, la pomada es casi transparente y es fría, Fadyx se relaja disfrutando la sensación. No es nuevo saber qué su especie prefiere el frío. Me llevo unos minutos cuidando sus heridas, no me muevo y me aseguro la crema lentamente haga esa capa que hará difícil se caiga. — Tu herida debe absorber la pomada — explico. Ella asiente con la cabeza mirando con atención la pomada, es natural a la vez pero no le hará ningún daño. — Gracias — me levanto dándole un último beso a su rodilla — ¿No tienes que trabajar? — pregunta sentándose en el sofá individual. He puesto unos cojines en el otro al notar que ver su sangre en ella le incomodaba. Me concentro en lo que ha dicho.

