Espero a que Nil se duerma observando son las tres cuarenta y dos de la mañana, beso sus labios castamente antes de ir con Mael y terminar mi labor de enfermera. Me es difícil ocultar mi expresión de dolor y asombro al ver parte de le herida de Mael, acerco mis dedos a su abdomen para poder ver que tan mal está, con el no llegó ni a tocarlo cuando siento toma mi mano con demasiada fuerza logrando truene. ― Ah... soy yo ― expreso adolorida. Abre los ojos mirándome a los ojos y luego a su agarre en mi mano que suaviza pero para este momento creo estoy por perder mi mano. ― Lo siento... No ¿Duele? Respiro profundo antes de querer tomar la jarra con agua y golpearlo en la cabeza, no se como le a hecho pero se a incorporado buscando la mano que lastimó, agradezco no sea la que tiene la int

