Jana estaba muy emocionado mientras caminaba hacia el altar del brazo de su padre. Todo se veía hermoso y maravilloso, Roger se había encargado de que la iglesia quedará así y a ella simplemente le encantó, sobre todo ver a Roger en el altar vestido de novio, él se veía guapísimo, el camino hacia él a ella se le volvió largo, interminable, solo quería llegar lo más pronto posible a su lado, tomar su mano y decirle que lo amaba. Roger estába llorando de emoción, al final no había podido contener las lágrimas. Cuando llana llegó a su lado y tomo su mano él apenas y podía hablar, ella estaba prácticamente igual a él solo que sin las lágrimas, se las estaba aguantando ya que no quería que se estropeara su maquillaje, quería seguir viéndose hermosa para él. Roger le dijo con la voz entre corta

