Adrian le besó el cuello y fue bajando por su vientre, cuando llegó al borde de las bragas vio la cicatriz de la cesárea, Emma le dijo. _ No me veas tanto, es horrible. Adrian le dio un beso en la cicatriz y le dijo. _ No lo es, es hermoso. _ Mentiroso. _ Para mi todo de ti es hermoso Emma y tus cicatrices también son parte de tí así que también son hermosas, eres perfecta ante mis ojos, tal y como eres, eso nunca cambiará. Adrian subió a su boca, volvió a besarla y le dijo. _ Sin importar tu apariencia, si eres estás bien arreglada o no, a mi me gustas y siempre te diré que estás hermosa. Emma rodeó su cuello con sus brazos y le dijo. _ Te amo. Adrian volvio a besar su boca, mientras sus manos seguían recorriendo su cuerpo. A ella se le escapó un gemido. Eso era música para sus

