El día en el que Zac comenzó las vacaciones hizo lo que Nora le había pedido, después de salir del hospital fue directamente a su casa, cuando él tocó el timbre ella no tardó en abrir la puerta, abalanzarse sobre él y darle un beso, que fue seguido de otro más explorador y provocativo, apropiándose de sus labios como si fueran suyos, los saboreó, los acarició, hasta que en pequeños mordisquitos de su boca hizo estremecer la suya. Zac se alejó un instante para mirarla a los ojos, ella le sonrió pícaramente y le dijo. _ Bienvenido. Después ella continuó con el beso sin dejarlo hablar. Zac le devolvió el beso, sus lenguas jugaron entre sí, se acariciaron mutuamente mientras sus manos se perdieron sobre su nuca y sus cabellos rojizos. Zac sabía que esa noche no iban a cenar primero, l

