Después de varios besos, Emma le susurro contra los labios. _ Te amo. Adrian separó su boca para verla a los ojos y le dijo. _ No merezco que me digas esas palabras cuando ni siquiera te recuerdo. _ Una vez tu me dijiste, te diré te amo cada día para que no tengas dudas de mis sentimientos hacia ti, y lo cumpliste, cada mañana al despertarme o mientras preparabas el desayuno me lo decias y cada noche antes de dormir siempre volvías a decírmelo, no hubo un solo día en el que no lo hicieras, ahora yo quiero hacer lo mismo y decirte lo mucho que te amo, asi que acostumbrate por que te lo diré cada noche antes de irnos a dormir y cada mañana al despertarme, te amo Adrian. Durante los primeros días Adrian se sentía un poco incómodo al estar en un lugar que le resultaba desconocido, era com

