«¡Es verdad, soy su esposa pero no quiero caer tan rápido en sus redes, vamos Mely resiste!» pensó la rubia mirando al pelinegro a pocos centímetros de ella. Así que, Mely mirándolo fijamente tragando profundo le respondió: —Si se que soy tu esposa Derek, pero por favor ya te dije que solo tenemos un pequeño contrato, y que no somos de verdad reales. Además, si sé que yo te gusto pero debes darme un poco de tiempo para asimilar todo esto, mira que fue de un día para otro. —Esta bien, no te preocupes, pero por lo menos ya sabes mis sentimientos hacia a ti, se que es algo loco pero así sucedió de un año para aca y ahora que eres mi esposa se intensificó mucho más. —comentó Derek mirándola muy enamorado. —Bueno Derek pero como te comportabas de verdad no creía que esto iba a ser posible.

