Derek no podía negar que estaba anonadado de ver a Mely desnuda en frente de él en el baño. Estaba tan abismado de su presencia que creía que la rubia era un fantasma, por lo que se enjuagó la cara y los ojos porque no sabía si lo que veía era la realidad. —¡Estoy viendo un espejismo! ¡Estoy viendo un espejismo! —decía el pelinegro frotándose los ojos. Mely se burlaba al verlo restregarse la cara varias veces y riéndose le decía: —Si eres tonto Derek, es obvio que estoy aquí, ¡si fuera un espejismo no haría esto! —agarró su gran virilidad con una de sus manos. —Pero Mely tu hace rato estabas…—Derek se quedó sin palabras al sentir que la rubia tomó con una de sus manos su parte intima. —¿Ahora si me crees gusano? Derek tragando profundo y estando nervioso porque la rubia lo tomó desp

