Se metió al baño para darse una ducha relajante. Después de un rato salio. Se puso una ropa cómoda para dormir, seco su cabello y salio, para ir a ver si Sofía, por si necesitaba algo. Anna toco la puerta y Sofía la dejo pasar. — Hola Anna ¿hace cuanto llegaste?. — Hace un rato ¿Cómo se siente? ¿Ya tomo su medicamento?. — Ya no te preocupes. Cuanta me que tal tu día hoy. — Bien, salí a platicar con mi amiga, se nos fue muy rápido el tiempo. ¿Ya ceno? ¿Le traigo algo? — En realidad no tengo hambre Anna, ven siéntate a mi lado. — dijo Sofía y Anna tomó asiento. — Dígame ¿Qué pasa? — preguntó Anna, al ver la cara seria de su suegra. — Anna, se que el matrimonio entre ustedes dos fue muy apresurado, tambien se que los forzamos a esto. Pero yo quiero preguntarte algo. Y es qu

