Alissa Observé desde la puerta del gimnasio cubierto mientras los guardias y guerreros entrenaban adentro. Decidí venir aquí después de tanto tiempo ya que Liana tuvo que encargarse de algo importante con Luke. Simplemente me quedé allí mirando en silencio, negándome a entrar. —¿Por qué no entras? —Lucas apareció de repente. —Oh, hola —lo saludé. —Hola —me saludó y me dio una sonrisa, pero una risilla se le escapó. —¿Por qué no entras? —repitió. —Bueno, por un lado, porque soy una extraña para todos; incluso para los que conocía antes —comenté—. Por el otro, si entro allí lo más probable es que me sienta tentada a empezar a entrenar de nuevo —dije y tanto Lucas como yo nos reímos. —¿Dejaste de hacerlo? —dijo él. —Más o menos, sí. Apenas entreno en mi manada porque generalmente est

