Y vinieron las negociaciones sindicales con el frigorífico
No estaban dispuestos a hacer concesiones con respecto a la carne ,el frigorífico estaba irreductible.
Era un absurdo con la política de recortes de gastos ,una canasta de carne al mes y además llevar un montón de carne cada uno a su casa.
— ¿Y si conseguimos un supermercado que nos venda la carne a precio de costo, según nuestras necesidades y el frigorífico nos descuenta del salario ??.— pregunto uno de repente.
— No sería mala idea , tendríamos que negociar con el supermercado.— eso si podían hacerlo.
— Todos conocemos a don Hernán,hablaremos con el, pero 3 kilos por familia gratis.— le pedían al dueño del frigorífico.
— Ok no hay problemas, pero se estipularon un tope en los pedidos al día y que no sea todo carne de asar.
Y el cincuenta por ciento lo definiria el mismo frigorífico, con carnes que hubiera un excedente por falta de pedidos o no hubiera encargos destinados a la exportación.
Eso sí estaba dentro de sus posibilidades.
— Trato hecho .
Iremos a ver a don Hernán y retomamos las negociaciones mañana.— le daba la mano el representante de los empleados.
Los del sindicato fueron en busca de don Hernán y se encontraron con que ya no era el dueño y los envio con Malena.
No la veían desde que era una niña y ahora ,apenas se convertía en una jovencita.
— Bueno la cadena de supermercado tiene su propio proveedor,tendría que verlo con mis jefes.
Pero les advierto que debe ser una buena oferta y no solo para este supermercado.
No creo que quieran tener más de un proveedor para res entera.
Déjenmen la propuesta y mañana les comento lo que me contestaron.— fue lo único que consiguió responderles.
— Podría ser hoy ,es que estamos en una negociación sindical que depende de esto.— no tenían demasiada fé ahora que don Hernán no era el dueño.
— Veré que puedo hacer,déjeme su número y lo llamo así que me contesten .
Necesito la cotización del frigorífico.— les pedía Malena.
— Se la hacemos llegar inmediatamente deme un segundo y permítame hacer una llamada desde su teléfono.— señalaba el aparato sobre la mesa.
— Adelante.— se levantó alejándose un poco.
Hizo una llamada a una colega que se encargaba de ventas .
Luego le hizo llegar la cotización del momento por escrito .
— Espero su llamada.— no salian muy animados ,como podían dejar a una niña a cargo.
— Se lo agradecemos .—
Los precios eran mejores ,incluso los de transporte.
Llamo inmediatamente a sus jefes , enviándoles la cotización y espero su respuesta.
— Malena no es un mal negocio ¿que piden??.— le preguntaban
— La carne para los empleados a precio de costo .
Los pagos se descuentan de la carne que nos entreguen.— contestaba impaciente.
— Si consigues un 5% menos haremos negocios .
Recuerda que aún debemos absorber parte del transporte y personal para corte ,etc.— para eso era el porcentaje.
— Haré eso posible.— se tenía fé en conseguirlo.
— Hernán nos hizo una excelente recomendación,sigue adelante. Confieso que pensé que solo era por cariño que pedía ese trabajo para ti.
Agradezco haberme equivocado.— la halagaban.
Se sentía orgullosa del reconocimiento .
Enseguida llamo a los del sindicato y les explico las condiciones,además del volumen que querían por mes para toda la red de supermercados que tenían.
No era un mal negocio y solamente a uno de los locales les tendrían que cortar la carne ,así que ofrecieron un 2 %.
— Solo tengo autorización para negociar por un 5%, es que la otra empresa ofreció bajar los precios si nos quedamos con ellos como proveedores.— les contaba una pequeña mentira.
— Dame un momento,ya te llamo.—
Efectivamente el precio de la carne estaba bajando ,era mejor negociar por el 5% , así que accedieron.
Malena festejaba su primer negocio y los del sindicato la solución del impase.
Con eso estaba solucionado el nuevo convenio.
Se convirtió en un excelente negocio para el supermercado.
Los empleados no solo venían por la carne del convenio, si no que por otros alimentos haciendo que el supermercado empezará a crecer más y contratar más empleados.
Fueron años de una hermosa colaboración entre los dos.
Malena cumplió la promesa que le hizo a su tío .
Comenzó a estudiar magisterio , sin dejar de llevar las cuentas del super de dónde estuviera.
Tenía una secretaria que le enviaba las boletas y cuando llegaba el fin de semana ordenaba todo lo que había quedado a medias.
Se fue acostumbrando a ese ritmo y muchos no entendían porque no dejaba el empleo.
Eso era sencillo,sin el trabajo no podría estudiar.
Las vacaciones se la pasaba metida en reportes y balances para sus jefes con la ayuda de un contador.
Poco a poco se hacia cada vez más experiente y el trabajo ya no le parecía tan pesado.
A veces llegaba tan cansada a casa que no tenía tiempo de pensar en nada,ni siquiera en Mateus,ese amor al que había renunciado.
Ese ritmo de trabajo era su terapia y distracción sobre todo para los problemas del corazón.
El día que recibió su diploma ,su tío y su primo fueron a acompañarla .
Estaba tan emocionada que por primera vez en años lloro pensando en Mateus.
¡Cómo hubiera deseado tenerlo para compartir esa alegría juntos!.
Recordaba su alegría cada vez que ella lograba algo .
Aunque fuera simplemente salvar un examen difícil.
Pero todo ese dolor fue olvidado en los días siguientes , cuando concurrió al hospital a una revisión con su tío.
El chisme corría suelto que la mamá de Mateus había viajado al extranjero.
Su hijo se casaba,sería papá en breve.
Fueron como agujas en su corazón.
Su tío se daba cuenta, le tomo la mano para hacerla regresar a tierra.
— Lo dejaste por mi ..¿no es así??.
No tenías que quedarte a cuidarme.— sentía culpa por su situación.
— Tío no me arrepiento de nada de lo que hice y si tuviera que elegir en estar con Mateus o verte vivo y sano,te seguiría eligiendo.— lo abrazaba en forma cariñosa.
Sabía que había algo que no decía sobre esos días que estuvo al borde de la muerte.
Sentia que debía averiguarlo , porque ver a su sobrina infeliz lo estaba matando.
Las desgracias a veces llegan todas juntas.
Malena llegó del trabajo y encontró a su primo Alberto conversando con sus tios muy preocupado.
— ¿Todo bien con mi cuñada y mi sobrino.?.— se preocupaba.
— Están bien,vamos a tener otro bebé .— respondía ansioso.
— Vas rápido primo...— intento bromear aunque no fuera el momento.
— Ese no es el problema Male.
Antes de operarme saque un préstamo para tu primo.
No lo pago y lo están embargando .— le informaba su tío.
— ¿No sacaste un premio??.— le habían mentido.
— No...lo siento.—
— No me mires con esa cara.
Pensé que iba a morir ,¿a quien le iban a cobrar la deuda.?.— se atajaba el tío.
— Tío ,no pensaste que la garantía sería el departamento o el auto que se compró.— realmente no lo había pensado.
— No lo hice.— se daba cuenta del error.
— Hay que pagar 15 mil dólares para parar el embargo o me echaran a la calle en un mes.
Estoy desempleado,tengo muchas deudas que no puedo pagar.
Tal vez me puedan ayudar vendiendo la casa.— quería que vendieran su hogar para salvar lo que había comprado sin poder pagar.
— Nadie quiere comprar un caseron viejo.— afirmó Gloria algo enojada con la actitud de su hijo.
— Tio ...ofrecele la chacra al papá de Emiliano ,el nos puede dar ese dinero.
No creo que se oponga a que sigas con tus vacas y lo demás por allí,es tu amigo.— se le ocurria esa solución a Malena.
— Es la tierra de tus papás.
Tu herencia.— la tía Gloria salto enseguida.
— Ustedes son mi familia.— le tomaba la mano para que se tranquilizara .
Ella mismo lo llamo y cerró el negocio,fueron al banco y asumió la deuda que su tío había hecho para su primo.
Las cuotas vendrían descontadas de su salario de maestra.
El tío le exigió a su hijo que firmara un papel con la aprobacion de su mamá ,para que en el futuro no metiera mano en lo poco que le quedaba.
Todo lo que tenía de ahora en delante era de Malena y el no tenía derecho a nada.
Renuncio al derecho por un departamento,el auto y las cuentas al día ,de las que Malena y su papá se encargaron, hasta que consiguió un nuevo trabajo.
Su esposa nunca se enteró de lo que había hecho para no quedarse en la calle.
Los años pasaron sin que pudiera saber más nada de Mateus ,y Alberto apenas venía a verlos .
Cuando el tío iba solo a los controles, la ex suegra de su sobrina alardeaba de la excelente nuera que tenía y de la preciosa nieta que Mateus le había dado.
Sentía bronca,parecía que lo hacía a propósito para refregarle en la cara que su hijo tenía una mejor mujer a su lado que Malena.
Para el no existía en el mundo un ser humano mejor que su sobrina Malena.
Estaba claro que nunca había aceptado esa relación de los dos.
Algunos años después las cosas en el frigorífico no estaban nada bien.
La faena había disminuido y enviaban funcionarios al seguro.
La ciudad se venía abajo.
Todos los días alguno de sus alumnos abandonaba con su familia el lugar,en busca de nuevas oportunidades.
Los negocios cerraban y las casas para alquilar se multiplicaban día a día.
Quiso la suerte que don Pedro sacará la lotería un premio tan grande que se compró un campito, llevándose sus vacas y entregando la tierra en manos de su ahora dueño.
Con Malena decidieron abandonar la ciudad y aunque debía recorrer 25 kilómetros a su trabajo estaba feliz de respirar aire fresco y tranquilidad.
De mañana trabajaba en la escuela y apenas entregaba al último niño se iba al supermercado a continuar su trabajo de gerente.