—Pensé que brillabas. Eres un fraule. —Es fraude. Y no seas grosero, Santiago. —Lo siento, mami. Lo siento, Luke. —Santi aún se encuentra muy desanimado al saber qué era una estrella de rock. —No te preocupes campeón —dice Luke, revuelve el cabello de mi hijo y ambos sonríen—. Eh… ¿Y cómo están? —pregunta torpemente cuando se percata de cómo es observado por mi primo y mi mejor amiga. Codeo a Erika y me aclaro la garganta cuando ninguno de los dos responde. —Yo… uh bien, he estado revisando otros escritos que han dejado en mi oficina. —Yo por lo general no hago nada. —Tony se recuesta en la silla del comedor fingiendo una tranquilidad que no posee—. La herencia y la empresa de mis padres se maneja sola. Puedo vivir de la comida de Andy toda mi vida. —Lagarto —Sucia —Be

