Capitulo 45 El Milagro de Navidad La llegada de la ambulancia trajo calma a la casa. Los paramédicos se encargaron de trasladar a Flor y a los mellizos a la clínica. Gabriel, ahora cambiado del traje de Papá Noel, caminaba junto a la camilla sosteniendo la mano de Flor. Sus ojos reflejaban emoción y alivio al saber que todo había salido bien. Al llegar, la pediatra tomó a los recién nacidos en brazos. Tras una revisión detallada, sonrió antes de anunciar: —Están perfectos. Ambos pesan alrededor de 2.700 kilos. Felicidades, son muy sanos. Flor y Gabriel intercambiaron miradas llenas de emoción. La tranquilidad de saber que sus hijos estaban bien llenaba el ambiente de alegría. Mientras tanto, en el pasillo, los familiares y amigos esperaban ansiosos. Cuando la pediatra salió a confirmar

