Capítulo La verdad enfrenta a Fernando Esa noche, Gabriel se quedó despierto mucho después de que la casa quedara en silencio. Flor dormía a su lado, pero él tenía los ojos abiertos, clavados en la oscuridad. Cada tanto giraba apenas la cabeza para mirarla, como si necesitara confirmar que estaba ahí, que su mundo seguía firme, mientras todo lo demás parecía desacomodarse. Finalmente, fue ella quien habló, todavía medio dormida. —Gabo… ¿seguís despierto? —Sí —respondió él en voz baja—. No puedo dejar de pensar. Flor se incorporó apenas, apoyándose en un codo. —En Fernando. Gabriel asintió. —En él… y en Natalia. En todo lo que no dijo. En todo lo que yo no vi. Flor suspiró despacio. —Yo tampoco lo entiendo. Naty no es de irse así. Algo muy fuerte tuvo que pasar para que desapar

