Darle tantas vueltas a un mismo asunto era tan pesado que se sentía capaz de hacer explotar su mente, Hannah llegó a un punto de su vida en el que no sabía ni quien era ella misma porque se desconocía a raíz de todas las cosas que había estado viviendo conforme entró al instituto y conoció al pesado de Jerry. No admitía que sus gracias fueran de lo más divertido, pero realmente servían para alegrarle el día de vez en cuando con cada una de sus ocurrencias. — Señorita Hannah — Una de las profesoras detuvo su caminar, acercándose a ella a paso rápido. — Al fin te encuentro, no tengo tiempo y me ha surgido un inconveniente ¿Crees que podría llevarle esto al joven Jerry? He visto que son cercanos y últimamente ha estado faltando a clases. ¿Jerry faltando a clases? Aquello era demasiado raro

