Cuando despierto no veo a Oliver por ningún lado, y lo cierto es que es mejor. Lo que hice anoche ha sido una completa locura que jamás saldría de mi cabeza y la verdad es que nunca me vi tan osada en mi vida; ¡pero es su culpa!, no imaginé que la tuviera tan grande. ¡Que cuernos! Supongo que es proporcional con su altura; pero ¿de cuándo acá me fijo en tamaños y hago cosas como esas? O digo esas barbaridades. Ni siquiera puedo decir que estaba borracha porque no tomé lo suficiente como para perder la razón, no obstante, ha sido él y todo eso que dice, que es como si me incitara a ser alguien que nunca fui. Una chica que podía hacer lo que se le viniera a la cabeza. Nunca he sido de tomar iniciativas, ni siquiera con Adrian. Cuando le conocí es cierto que me sentía asombrada y atraída

