No sé quién estaba más loco de los dos, pero esto no me lo esperaba. Supongo que hacerlo a su manera significa que solo él tiene el derecho a la iniciativa y de paso la ejecución. Debería estar enojada porque, a lo mejor, puso algo en el agua para ponerme en esta situación de indefensión. Sin embargo, sigo expectante incluso con la forma en que me mira. Me pregunto qué pasa por su cabeza. ¿Es deseo lo que siente por mí o solo es su manera egoísta de divertirse? En definitiva, Oliver es una oscura caja de sorpresas y por extraño que parezca no me disgusta. No obstante, también soy rencorosa, y si él hace esto, después podré buscar una manera de desquitarme. Tengo que admitir que eso me emociona. ―¿Dónde consiguió todo esto? ―pregunto sobre las cuerdas con las que me tiene atada―. O no me

