Narra Evangeline —En esta casa hay algunas reglas, la más importante, todos comemos juntos en el comedor. ¿lleva una hora esperando? —me pregunté al ver su plato intacto, eso debe estar frio. —Lo… lo siento, es que… bueno, yo estaba en la habitación y después, cerré los ojos y cuando los abrí y miré el reloj de la nada había pasado una hora, lo lamento. —Toma asiento, pediré que calienten la comida; esto ya se enfrió. Mordí mis labios y me senté en el asiento opuesto a él, junté mis manos y arrancaba con mis uñas el esmalte que tenía, había demasiada presión. —Kate me dijo que no te sentías bien. —¿Eh? Levanté mi cabeza y tuvimos contacto visual solo por unos segundos, pues de inmediato aparté mis ojos. ¿por qué hace eso? Hablar sin tocar el tema de lo que pasó hace un rato, ¿lo

