Narra Aarón Traté olfatear mi dedo pulgar durante la noche para saber era posible sentir el aroma de su piel, pero los ligeros toques no fueron suficientes, lo que me hace enojar. Evangeline es una mujer espectacular, no hay rastro de la pequeña que vino a mi casa hace unos años, tiene un cuerpo lleno de curvas, uno que pude apreciar mientras la veía en la piscina; tengo en mi mente la imagen de cómo sus senos revotaron al saltar al agua. Las caderas de esa mujer son como las de un reloj de arena, tiene una cintura pequeña, pechos grandes y naturales, piernas gruesas y un glúteo que se ve exquisito. Desde el día que la vi llegar a la mansión algo de ella se quedó en mi cabeza, no debería verla de esa manera, sé que no es correcto imaginarla como lo hago, pero es inevitable. Cuando la

